La tranquilidad de la jornada se ha visto alterada hoy en Elche, concretamente en la calle Profesor Francisco Tomás y Valiente, donde un fuerte olor a gas ha puesto en alerta a los vecinos y ha obligado a activar un importante despliegue de emergencia.
Todo comenzó con varias llamadas al servicio 112 Comunidad Valenciana. Los residentes de la zona, preocupados por la intensidad del olor, temían que pudiera tratarse de una fuga peligrosa. La situación, por momentos, generó inquietud entre quienes viven en los edificios cercanos.
Hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Policía y de Bomberos, que tras inspeccionar la zona localizaron el origen del problema. La fuga no era fruto de una avería accidental, sino consecuencia directa del robo de toda la tubería de cobre de la instalación de gas, que discurre por la barandilla del edificio afectado.
Según se ha podido comprobar, los autores del robo accedieron al inmueble desde un edificio contiguo, lo que les permitió llevarse el material sin ser detectados en un primer momento. Este tipo de sustracciones, motivadas por el valor del cobre, no son nuevas, pero en este caso han generado una situación especialmente peligrosa.
El principal riesgo ha sido la acumulación de gas durante un periodo prolongado de tiempo, lo que podría haber derivado en una deflagración de graves consecuencias. La intervención rápida de los servicios de emergencia ha sido determinante para evitar un escenario mucho peor.
Como medida preventiva, la Policía procedió a acordonar la calle y limitar el acceso a la zona mientras los Bomberos trabajaban para controlar la fuga y asegurar la instalación. Durante ese tiempo, la prioridad fue garantizar la seguridad de los vecinos y evitar cualquier chispa o elemento que pudiera desencadenar una explosión.
El caso ya ha sido asumido por la Policía Nacional, que se encargará de la investigación para esclarecer lo ocurrido, tramitar la denuncia e intentar localizar a los responsables del robo.
Lo ocurrido deja una sensación clara entre los vecinos: más allá del perjuicio material, este tipo de delitos puede poner en riesgo vidas. En esta ocasión, todo ha quedado en un susto, pero la intervención a tiempo ha sido clave para evitar una tragedia.
