Elche impulsa la renovación del barrio de San Antón con la aprobación del convenio de 2,5 millones entre Ayuntamiento y Generalitat
El proceso de transformación del barrio de San Antón avanza con un nuevo paso decisivo. La Junta de Gobierno Local ha aprobado el convenio de colaboración entre el Ayuntamiento de Elche y la Generalitat Valenciana que permitirá activar la financiación autonómica destinada a la construcción del próximo edificio de viviendas protegidas, así como avanzar en la demolición del deteriorado bloque 8. Esta actuación forma parte del proyecto global de regeneración urbana iniciado años atrás para sustituir los antiguos bloques por edificios modernos, seguros y accesibles.
El acuerdo establece una aportación autonómica de 2,5 millones de euros, imprescindible para impulsar la actuación tras el desalojo preventivo del bloque 8 el pasado abril, una medida adoptada ante los problemas estructurales detectados en el inmueble. Con la aprobación del convenio, Pimesa podrá licitar las obras en los próximos meses y, si se cumplen los plazos administrativos, los trabajos podrían comenzar a corto plazo, con un periodo máximo de ejecución de dos años.
Una inversión total de 5,8 millones para 45 nuevas viviendas
El futuro edificio se construirá en la parcela número 5 del PRIM de San Antón, donde se levantará un bloque de 45 viviendas protegidas, un local comercial y dos plantas de sótano con 44 plazas de aparcamiento. La inversión total será de 5.817.500 euros, financiada conjuntamente por la Generalitat Valenciana (42,97%), el Ayuntamiento de Elche (23,59%) y los propietarios (33,43%).
En cuanto al desglose económico, el alcalde Pablo Ruz ha detallado que 5,3 millones se destinarán a la edificación de las viviendas, 405.000 euros a la reurbanización del entorno y demolición del bloque 8, y 67.500 euros a la gestión técnica necesaria para la tramitación y supervisión del proyecto.
El nuevo edificio se incorporará al conjunto de inmuebles modernos construidos en los últimos años dentro del Plan de Regeneración Urbana de San Antón, una actuación que persigue mejorar la calidad de vida del vecindario mediante la sustitución progresiva de los antiguos bloques por viviendas más seguras, accesibles y eficientes energéticamente.
El Ayuntamiento reclama la implicación del Gobierno de España
Durante la presentación del convenio, el alcalde Pablo Ruz ha subrayado que la actuación sigue adelante gracias al compromiso conjunto del Ayuntamiento y la Generalitat, pero ha lamentado la ausencia del Gobierno de España en la financiación del proyecto. Ruz ha asegurado que enviará una nueva carta al director general de Vivienda, Francisco Javier Martín, para reclamar la participación estatal en una obra que considera responsabilidad del Ejecutivo Central al tratarse de un ARRU.
“El Estado ha dejado solo a Elche y a los vecinos de San Antón”, ha afirmado el alcalde, insistiendo en que el Gobierno municipal continuará avanzando “sin esperar a nadie” en la misión de cumplir con los vecinos y garantizar la continuidad del programa de regeneración.
El Gobierno municipal insiste: “Elche necesita que el Estado se implique”
La tercera teniente de alcalde, Aurora Rodil, también ha destacado la importancia del convenio aprobado y ha reiterado la necesidad de que el Gobierno de España participe en las infraestructuras clave del municipio. Rodil ha recordado que el Ayuntamiento y la Generalitat ya están impulsando proyectos como estas 45 viviendas o la futura residencia de mayores de Altabix, mientras que, según ha señalado, el Gobierno central mantiene “la puerta cerrada” a las inversiones en Elche.
A pesar de ello, Rodil ha afirmado que el equipo de gobierno continuará exigiendo una mayor presencia estatal sin renunciar a avanzar en los proyectos que la ciudad necesita.
Demolición del bloque 8 y atención a las familias afectadas
El vicealcalde Francisco Soler ha destacado que la aprobación del convenio permitirá completar la tramitación con los propietarios del bloque 8 y avanzar en su demolición, un paso imprescindible para continuar la reurbanización del entorno. Soler ha asegurado que el Ayuntamiento seguirá atendiendo las peticiones vecinales y que, si durante los trabajos existe alguna posibilidad técnica de recuperar enseres o elementos personales de las viviendas, se facilitará esa opción siempre que sea viable y segura.
Este compromiso se suma a las medidas adoptadas tras el desalojo preventivo llevado a cabo en abril, cuando se actuó para garantizar la seguridad de las familias residentes.
Con la aprobación del convenio, el proyecto de regeneración de San Antón continúa su avance, reafirmando la voluntad del Ayuntamiento y el Consell de completar una actuación largamente reivindicada y clave para el futuro del barrio.