Alrededor de las 10:43 h, de hoy 11 de junio, se vivieron momentos de gran tensión en la calle Jorge Juan, 19, cuando una rama de considerables dimensiones se desprendió de un árbol urbano y cayó directamente sobre un turismo que circulaba por la zona a consecuencia del impacto del vehículo sobre el árbol .
El coche, un vehículo de tamaño medio, quedó bloqueado por la enorme rama, dejando a sus dos ocupantes —un hombre y una mujer— atrapados en el interior. La escena fue presenciada por varios vecinos y transeúntes que, alertados por el impacto, avisaron al Consorcio Provincial de Bomberos de Alicante, que rápidamente movilizó efectivos desde el parque de bomberos de Elche para atender el incidente.
Hasta el lugar se desplazaron una Unidad de Mando y Jefatura (UMJ) y una Bomba Urbana Pesada (BUP), con un sargento, un cabo y cuatro bomberos especializados en excarcelaciones y rescates urbanos. El despliegue estuvo en marcha casi una hora, hasta las 11:33 h, momento en el que la actuación concluyó con éxito al asegurar la zona y retirar los restos del árbol.
Los bomberos tuvieron que utilizar material de excarcelación para abrir la parte trasera del coche, permitiendo liberar a los dos ocupantes con técnicas que priorizan la seguridad de las víctimas y de los propios intervinientes.
Aunque la mujer pudo salir por su propio pie sin heridas de gravedad, el hombre sí necesitó atención sanitaria. Fue atendido in situ por los servicios de emergencia y trasladado en ambulancia a un centro médico para profundizar en su evaluación clínica.
Los accidentes provocados por la caída de ramas sobre vehículos o personas, aunque no son frecuentes, forman parte de los riesgos asociados al arbolado urbano. Expertos en gestión de zonas verdes recuerdan que ramas secas o árboles debilitados pueden representar un peligro si no se vigilan y mantienen adecuadamente, como parte de los programas de prevención de los ayuntamientos y técnicos en arbolado.
Esta intervención pone de manifiesto la rápida respuesta y profesionalidad de los bomberos y servicios de emergencia de Elche, que en pocos minutos controlaron una situación que podía haber tenido consecuencias más graves, ofreciendo apoyo, seguridad y coordinación en un contexto donde cada segundo cuenta.