Ayer viernes 8 de agosto de 2025, a las 20:00 horas, la ciudad de Elche inició uno de los actos más emblemáticos de su calendario festivo con la Entrada Cristiana, un desfile cargado de simbolismo, música y tradición. El recorrido, que partió de la calle Reina Victoria, atravesó la Plaça de Baix y la Corredora, concluyendo en el Puente de Ortices, marcó uno de los momentos más esperados de las Fiestas de Moros y Cristianos.
A su finalización, en el Hort del Xocolater, se celebró la tradicional Recepción a los festeros de los pueblos integrados en la UNDEF (Unión Nacional de Entidades Festeras), en un ambiente de camaradería y fraternidad festera. Posteriormente, la jornada se prolongó entre fiestas y encuentros en las cábilas y cuartelillos, como manda la costumbre festiva.
La Entrada Cristiana no solo representa el desfile de las comparsas del bando cristiano, sino un acto cargado de simbolismo: la representación de la reconquista y la entrega de la ciudad al Rey Jaime I, en un ritual de evocación histórica profundamente arraigado en la cultura ilicitana.
Este acto forma parte de una programación festiva rica y diversa, que abarca desde la Misa en memoria de festero difuntos (por la mañana) y la Diana Oficial, hasta actos posteriores como el desfile infantil, las embajadas (del Moro y Cristiana), la entrada mora, y numerosas actividades culturales y festivas hasta el lunes 11 de agosto.
La Entrada Cristiana colmó las calles de Elche de color, música y espectadores entusiasmados que llenaron cada rincón del recorrido, evidenciando la vitalidad y emotividad que caracteriza estas fiestas.
La Entrada Cristiana 2025 cumplió con creces su cometido de unir historia, emoción y comunidad. En este desfile se condensa toda la esencia festiva de Elche: el patrimonio, la emoción colectiva y la continuidad de tradiciones que se renuevan cada año con fuerza y pasión.
Paco Ciclón / AFPRESS