Comienzan los trabajos de retirada de amianto en el Bloque 11 de San Antón

retirada amianto Bloque 11 San Antón

En el corazón del barrio de San Antón, una intervención urbana muy esperada ha dado esta semana un paso importante. La empresa municipal Pimesa ha iniciado los trabajos preparatorios para la retirada del amianto en el Bloque 11, uno de los edificios que forma parte del proceso de demolición y regeneración de esta zona de Elche.

Tras años de debate y planificación, la autorización oficial para eliminar este material —presente en placas de fibrocemento en patios y bajantes— ha permitido que arranquen las labores de preparación que, a partir del lunes 19 de enero, se convertirán en la ejecución plena de la retirada de amianto, que se estima se prolongará alrededor de 15 días. Estas actuaciones son un paso previo y esencial antes de poder avanzar con la demolición completa del edificio. Una vez finalizadas en el Bloque 11, se trasladarán al Bloque 14, donde se repetirá el mismo proceso seguro y controlado.

La presencia de amianto en edificaciones antiguas es un reto que muchas ciudades han tenido que afrontar, dado que este material —muy utilizado en el pasado por sus propiedades de aislamiento— está prohibido hoy por sus riesgos para la salud si se manipula sin control. Por ello, la retirada se está realizando por una empresa especializada y autorizada, con todas las medidas de seguridad establecidas y respetando el Plan de Trabajo con Riesgo de Amianto aprobado por la autoridad laboral correspondiente.

Para que los vecinos y vecinas del entorno estén bien informados, Pimesa ha colocado carteles explicativos en puntos visibles alrededor de los bloques, indicando las fechas de actuación, los horarios previstos y las recomendaciones de seguridad durante los trabajos. La comunicación con la comunidad es un aspecto clave en esta fase, que forma parte de un proceso más amplio de renovación urbana del barrio de San Antón, donde las infraestructuras antiguas están dando paso a nuevos proyectos de vivienda y espacios públicos.

 

Este barrio ha vivido un proceso complejo en los últimos años: habitualmente se han llevado a cabo inspecciones técnicas, desalojos preventivos y actuaciones de mejora, como respuesta a riesgos estructurales detectados en algunos bloques y la necesaria regeneración urbana. La retirada de amianto, junto con las futuras demoliciones y construcción de nuevas viviendas, se enmarca en este esfuerzo continuado por mejorar la calidad de vida de sus residentes.

La ejecución de estas labores de seguridad y salud es un paso tangible que deja atrás años de trámites y planificación y que acerca a San Antón a la transformación urbana que sus vecinos llevan tiempo esperando, con la seguridad como prioridad y la mirada puesta en un barrio más moderno, seguro y habitable.

Ir al contenido