Elche ha completado un paso fundamental en su compromiso con la sostenibilidad y el cuidado del entorno. Desde este mes de octubre, el contenedor marrón —destinado a la recogida selectiva de residuos orgánicos— ya está presente en todo el término municipal, tanto en el casco urbano como en las pedanías.
El Ayuntamiento de Elche, junto con la UTE Elche, ha culminado la implantación de esta fracción con ocho rutas de recogida y más de un millar de contenedores distribuidos por todo el municipio. Este logro se ha alcanzado varios meses antes de lo previsto en el contrato de servicio, cuyo plazo finalizaba en mayo de 2026.
Elche Parque Empresarial fue el último gran enclave en incorporarse al sistema, con la puesta en marcha del servicio el pasado 1 de octubre. A este polígono se suman otros como Carrús y el Parque Agroalimentario La Alcudia, que ya cuentan con recogida regular de materia orgánica. La ampliación permite que las principales áreas industriales también participen en la gestión responsable de residuos.
Durante el verano, se completó la instalación de contenedores en las pedanías que aún estaban pendientes, como Ferriol, Altabix, Bonavista, La Galia y Los Limoneros, finalizadas en junio; y Vallongas, Santa Ana, Saladas, Jubalcoi, Maitino, Buenos Aires y Torre Azul, que se incorporaron en julio. De este modo, el 100 % de las pedanías y todo el casco urbano disponen ya de servicio de recogida de residuos orgánicos.
Los datos reflejan una evolución muy positiva. En 2024 se recogió un 35 % más de materia orgánica que en el año anterior, y en lo que llevamos de 2025, la cifra supera ya en un 21 % la cantidad registrada en el mismo periodo del año pasado. Estas cifras confirman que la ciudadanía está respondiendo de forma responsable al nuevo sistema de separación de residuos.
La recogida se efectúa por la mañana en pedanías y en horario nocturno en el casco urbano. Los contenedores, de carga lateral y 2.000 litros de capacidad, son fácilmente reconocibles por su color marrón. Solo en el centro histórico y el barrio del Raval se utilizan modelos de otro tipo, adaptados al entorno urbano.
En estos contenedores se deben depositar restos de comida, fruta y verdura, carne y pescado, posos de café o infusiones, pequeños restos de poda o jardinería, papel de cocina sucio, servilletas, cáscaras de huevo, marisco y frutos secos, además de corchos, cerillas y serrín.
Con esta implantación completa, Elche se posiciona como un referente en gestión sostenible dentro de la provincia, avanzando en la separación en origen y en la reducción de residuos enviados al vertedero. La anticipación en la puesta en marcha demuestra la eficacia del trabajo conjunto entre el Ayuntamiento y la concesionaria, así como la creciente conciencia ambiental de la ciudadanía.
