Cuando el médico también es paciente, el cáncer desde dentro

Cuando el médico también es paciente

Cada 4 de febrero, el calendario marca el Día Mundial contra el Cáncer, una fecha impulsada a nivel internacional para concienciar sobre la prevención, el diagnóstico precoz y el acompañamiento a las personas que conviven con la enfermedad. Este 2026, en Elche, esa conmemoración ha tenido un rostro y una voz muy concretos: la del doctor Rafael Carrasco, director gerente del Hospital Universitario del Vinalopó.

Con motivo de esta jornada, el grupo sanitario Ribera ha puesto en marcha la campaña en redes sociales “Cuando el médico también es paciente”, una iniciativa que busca visibilizar una realidad que a menudo permanece en segundo plano: el cáncer no entiende de profesiones, cargos ni batas blancas. También afecta a quienes lo diagnostican, lo investigan y lo tratan cada día.

En un gesto de generosidad poco habitual, el doctor Carrasco ha decidido compartir públicamente su experiencia personal como superviviente de cáncer. No lo hace desde el conocimiento clínico, que también lo tiene, sino desde el lugar más vulnerable: el de quien se sienta al otro lado de la mesa, espera resultados y aprende a convivir con la incertidumbre.

En su testimonio, reconoce que el impacto emocional fue uno de los aspectos más difíciles de afrontar, especialmente en el momento de comunicar la noticia a su familia. Más allá de la formación médica, vivir el proceso como paciente le permitió comprender en primera persona el valor real del acompañamiento, la empatía y el trato humano durante todo el recorrido asistencial.

Esta vivencia ha reforzado, según explica, su compromiso con una atención sanitaria más cercana y centrada en las personas, donde no solo se tratan enfermedades, sino que se cuida a quienes las padecen. Porque detrás de cada profesional sanitario hay una historia personal, y detrás de cada bata, una persona que también siente miedo, esperanza y necesidad de apoyo.

La campaña impulsada por Ribera pretende precisamente eso: humanizar la enfermedad, sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de la prevención y el diagnóstico precoz, y recordar que el cáncer no distingue entre pacientes y médicos. Quienes cuidan y acompañan también pueden necesitar, en algún momento, ser cuidados y acompañados.

En un día tan señalado como el Día Mundial contra el Cáncer, el testimonio del doctor Carrasco se convierte en un mensaje poderoso y necesario, que invita a mirar la enfermedad con más humanidad y a no olvidar que la sanidad, antes que tecnología y protocolos, es una relación entre personas.

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