El agua vuelve a estar en el centro del debate en Elche. Los próximos 11 y 12 de septiembre, el Centro de Congresos «Ciutat d’Elx» reunirá a profesionales, investigadores, administraciones y representantes de distintos sectores para hablar de una cuestión que va mucho más allá de los recursos hídricos: cómo garantizar la seguridad alimentaria en un escenario en el que disponer de agua es cada vez más importante.
Ese será precisamente el eje del VIII Congreso Nacional del Agua, dedicado este año a la «Seguridad Alimentaria». La organización prevé la participación de más de 250 profesionales y 150 investigadores, junto a representantes de universidades, administraciones públicas y entidades privadas.
No es casual que este congreso se celebre en Elche. La ciudad y su entorno mantienen una estrecha relación con el agua y con la agricultura, pero también con la necesidad de aprovechar cada recurso disponible. Durante la presentación del encuentro, el alcalde, Pablo Ruz, puso precisamente el foco en esta realidad y destacó la importancia de garantizar el agua destinada al riego y de seguir aprovechando las aguas regeneradas.
Ruz aseguró que el 100 % del agua de Elche se regenera y se reutiliza y volvió a situar el trasvase Tajo-Segura entre las principales reivindicaciones relacionadas con el futuro hídrico de la ciudad.
Mucho más que hablar de agua
El programa preparado para esta octava edición demuestra que el debate será bastante más amplio. Habrá espacio para hablar de cultivos y explotaciones agrarias, producción ganadera, agroalimentación, regadíos, aguas superficiales y subterráneas, desalación, depuración y reutilización.
También se abordarán cuestiones como la agricultura de precisión, la economía circular, la digitalización y la inteligencia artificial aplicada al ciclo del agua, además de la planificación hidrológica y la gestión de riesgos.
Entre las ponencias previstas para la primera jornada figura una dedicada al trasvase Tajo-Segura y su relación con la seguridad alimentaria, además de otras centradas en la modernización de los regadíos, la eficiencia hídrica, la producción agrícola y la respuesta de los cultivos ante situaciones de estrés.
La jornada del sábado 12 de septiembre pondrá el foco, entre otras cuestiones, en la planificación administrativa del agua, la seguridad de las presas y el papel de las infraestructuras hidráulicas en la seguridad alimentaria.
Universidades, investigadores y sector del agua
El congreso contará con la participación de investigadores y profesores de distintas universidades españolas. Entre ellas figuran la Universidad de Alicante, la Universidad Miguel Hernández de Elche, la Universidad Politécnica de Cartagena y la Universidad Politécnica de Madrid, entre otras.
Joaquín Melgarejo, presidente del Comité Científico, considera que Elche es un lugar especialmente apropiado para abordar estos asuntos y ha planteado el congreso alrededor de tres grandes retos relacionados entre sí: seguridad hídrica, seguridad alimentaria y energía.
Y es que detrás de cada hectárea cultivada, de cada explotación agrícola y de buena parte de nuestra alimentación existe una pregunta cada vez más difícil de esquivar: de dónde sale el agua y cómo podemos utilizarla de la manera más eficiente posible.
La cita comienza el viernes 11
El VIII Congreso Nacional del Agua comenzará el viernes 11 de septiembre a las 9:00 horas con la inauguración. A las 9:45 horas está prevista la conferencia inaugural «Agua y seguridad alimentaria», que correrá a cargo de Joaquín Melgarejo Moreno, catedrático de la Universidad de Alicante.
La asistencia será gratuita, aunque es necesario realizar inscripción previa y el aforo es limitado. El encuentro también podrá seguirse online mediante streaming. El programa completo y el formulario de inscripción están disponibles en la página oficial del Congreso Nacional del Agua.
En definitiva, durante dos días Elche volverá a convertirse en punto de encuentro para quienes trabajan, investigan o toman decisiones relacionadas con un recurso que aquí conocemos bien: el agua. Y esta vez la pregunta de fondo será especialmente cercana a todos: cómo conseguir que haya agua suficiente para seguir produciendo los alimentos que necesitamos.