El barrio de Carrús vuelve a situarse en el centro del debate sobre seguridad en Elche. El alcalde, Pablo Ruz, ha reiterado su petición al Gobierno de España para que se incremente el número de efectivos policiales en la zona, tras el grave suceso ocurrido este fin de semana, cuando un agente de la Policía Nacional, fuera de servicio, fue brutalmente agredido.
El agente se encuentra actualmente ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), recuperándose de las heridas sufridas en la paliza recibida. El regidor ilicitano ha expresado su preocupación y ha vuelto a insistir en la necesidad de reforzar la seguridad ciudadana en este barrio.
Ruz ha recordado que, según datos municipales, alrededor del 30 % de los delitos cometidos en Carrús están vinculados a personas reincidentes, lo que incrementa el riesgo de nuevos incidentes y dificulta la convivencia vecinal. Esta cifra se ha convertido en uno de los principales argumentos del Ayuntamiento para solicitar más recursos humanos y materiales en materia de seguridad.
“Esta situación no puede prolongarse. Queremos que sobre los culpables de cometer estos delitos recaiga todo el peso de la ley una vez sean identificados y detenidos”, ha declarado el alcalde.
La solicitud se ha realizado ya en varias ocasiones a la Subdelegación del Gobierno en Alicante, y el Ayuntamiento prevé insistir en esta reclamación en las próximas reuniones de coordinación en materia de seguridad.
El barrio de Carrús, uno de los más poblados y con mayor densidad de Elche, concentra también un volumen importante de intervenciones policiales debido a su actividad comercial, su dinamismo social y, en determinadas zonas, la existencia de focos de conflictividad que requieren vigilancia constante.
El alcalde ha subrayado que garantizar la seguridad en Carrús es una prioridad para su equipo de gobierno, y que seguirán presionando a las autoridades estatales para que se refuerce la presencia policial, con el fin de proteger a los vecinos y prevenir episodios como el ocurrido este fin de semana.