Cuando el termómetro cae y la noche se vuelve especialmente dura, la calle deja de ser solo un espacio de paso para convertirse en un riesgo real para quienes no tienen un techo al que volver. Con esa realidad muy presente, el Ayuntamiento de Elche ha activado un dispositivo especial por bajas temperaturas destinado a proteger a las personas sin hogar durante las madrugadas más frías de esta primera semana de enero.
La decisión se ha tomado ante la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que anuncia temperaturas por debajo de los 3 grados durante las noches del 5 al 6 y del 6 al 7 de enero. Un descenso térmico que puede tener consecuencias graves para la salud de quienes duermen al raso y que ha llevado al consistorio a poner en marcha el protocolo municipal de frío, que se activa cuando las temperaturas bajan de los 5 grados.
La concejala de Acción Social, Celia Lastra, ha sido clara al explicar el objetivo de esta actuación: garantizar que ninguna persona sin hogar tenga que pasar la noche sin un refugio seguro cuando existe un riesgo evidente para su salud. Una responsabilidad que, en estas fechas, cobra un sentido especialmente humano.
Uno de los pilares fundamentales de este dispositivo es el Centro de Pernocta de la Fundación Conciénciate, que ampliará su capacidad sin límite de plazas durante las dos noches críticas. El centro permanecerá abierto las 24 horas del día, ofreciendo no solo un lugar donde dormir, sino también servicios básicos esenciales como desayuno, comida y cena, duchas, lavandería, taquillas para guardar pertenencias personales y una zona para cargar dispositivos electrónicos. Recursos que, más allá de lo material, suponen un espacio de dignidad y descanso.
Pero el operativo no se queda puertas adentro. Equipos de voluntariado de la Fundación Conciénciate recorrerán la ciudad para localizar a personas que siguen pernoctando en la calle. A ellas se les ofrecerán sacos de dormir, bebidas calientes y, sobre todo, la posibilidad de ser trasladadas al Centro de Pernocta. En estas labores de acompañamiento y apoyo también participa la Policía Local, facilitando los desplazamientos y garantizando la seguridad.
Cruz Roja se ha sumado igualmente a este esfuerzo colectivo. Desde la semana pasada, sus equipos han intensificado la presencia en la calle para informar y sensibilizar sobre la bajada de temperaturas, además de repartir sacos de dormir, abrigos, mantas, chubasqueros y bebidas calientes. Una atención directa que busca reducir los riesgos para quienes, por distintos motivos, continúan en la vía pública.
El dispositivo se completa con la colaboración de Cáritas, que ha distribuido mantas y bebidas calientes, ha habilitado una sala de atención en su centro en horario de 9.00 a 20.00 horas y mantiene presencia en la calle para informar tanto de las condiciones meteorológicas como de la posibilidad de acudir al Centro de Pernocta.
Un trabajo coordinado entre administraciones y entidades sociales que, en las noches más frías del año, pone el foco en lo esencial: cuidar de las personas más vulnerables y recordar que, incluso en pleno invierno, nadie debería sentirse solo.