El Ayuntamiento de Elche ha iniciado este jueves los trabajos de cerrado y atornillado de las ventanas del bloque 8 de San Antón, con el objetivo de condenar las piezas móviles del edificio y evitar posibles riesgos. Esta actuación se realiza a petición expresa de los vecinos, que reclamaban medidas adicionales de seguridad tras la declaración de ruina inminente del inmueble.
Durante las últimas semanas, el consistorio ha reforzado la presencia policial en la zona, destinando patrullas específicas de la Policía Local para intensificar la vigilancia y garantizar el control del entorno.
Más de 600 vigilancias desde mayo
Desde el 14 de mayo de 2025, fecha en que se declaró el estado de ruina inminente del bloque, se ha mantenido un dispositivo especial de vigilancia continua en el barrio. En este periodo, los agentes de la Policía Local han realizado más de 600 actuaciones de control, repartidas en turnos de mañana, tarde y noche, sin que se haya registrado ninguna incidencia reseñable.
Además, desde el 20 de octubre se activó una nueva orden de servicio específica para reforzar la seguridad en la zona, en el marco de la reestructuración progresiva del barrio. Desde entonces, se han llevado a cabo más de 70 vigilancias adicionales, que se suman al dispositivo general, con especial atención a los accesos al bloque 8 y a su entorno inmediato.
Colaboración vecinal y seguimiento municipal
El operativo cuenta con la colaboración activa de la comunidad vecinal de San Antón, que ha mantenido un diálogo constante con las autoridades municipales para supervisar las actuaciones y asegurar que se desarrollen de forma ordenada y segura.
La concejalía de Seguridad Ciudadana ha reiterado su compromiso con los residentes del barrio, subrayando que la prioridad es garantizar la tranquilidad y la integridad física de las personas mientras se avanza en el proceso de regeneración urbana del área.
Estas medidas de refuerzo forman parte de la estrategia municipal de control preventivo en zonas afectadas por procesos de rehabilitación, como parte del plan global de renovación del barrio de San Antón, que desde hace varios años avanza por fases para ofrecer un entorno más seguro, habitable y moderno a sus vecinos.
El cierre controlado del bloque 8 y la intensificación de la vigilancia refuerzan, así, la seguridad en uno de los puntos más sensibles del barrio, garantizando que las actuaciones técnicas se desarrollen sin incidencias y con la máxima coordinación entre Policía Local, técnicos municipales y comunidad vecinal.
