La industria del calzado pide un plan estratégico para asegurar su futuro

La Federación de Industrias del Calzado Español y la Asociación Española de Empresas de Componentes para el Calzado han trasladado al ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, una propuesta conjunta destinada a reforzar la competitividad, la modernización y la continuidad industrial del sector del calzado español y de toda su cadena de valor.

La reunión, celebrada en Madrid, sirvió para que ambas patronales expusieran la situación actual que atraviesa una industria considerada estratégica por su peso en el empleo, la exportación, la innovación y la capacidad productiva del país. El sector del calzado y de los componentes mantiene además una fuerte implantación territorial en zonas como la provincia de Alicante, especialmente en municipios como Elche, donde esta actividad continúa siendo uno de los grandes motores económicos.

Durante el encuentro, FICE y AEC defendieron la necesidad de impulsar una colaboración público-privada estable que permita responder a algunos de los principales retos estructurales del sector. Entre ellos destacaron la creciente presión sobre los precios, los cambios en los canales comerciales, la pérdida progresiva de capacidad manufacturera, las dificultades para el relevo generacional, el reducido tamaño empresarial de muchas compañías y las nuevas exigencias regulatorias vinculadas a sostenibilidad, trazabilidad y producto.

Ambas organizaciones plantearon al Ministerio la conveniencia de reconocer al calzado y a la industria auxiliar como un ámbito prioritario dentro de la política industrial española. Según señalaron, se trata de una industria con gran prestigio internacional gracias al sello ‘Made in Spain’ y con una importante capacidad exportadora.

Uno de los puntos centrales de la propuesta presentada al Ministerio es la puesta en marcha de un programa piloto de modernización industrial adaptado a la realidad de las pequeñas y medianas empresas del sector. La iniciativa estaría apoyada en empresas demostradoras, centros tecnológicos y estructuras sectoriales para acelerar la incorporación de automatización, robotización, inteligencia artificial, digitalización industrial, trazabilidad, nuevos materiales y formación técnica especializada.

La continuidad empresarial fue otro de los asuntos destacados durante la reunión. FICE y AEC pusieron sobre la mesa la necesidad de facilitar herramientas que ayuden a garantizar la sucesión empresarial, la profesionalización de la gestión y el crecimiento de las compañías, además de favorecer posibles procesos de integración o consolidación que permitan ganar dimensión y competitividad internacional.

La propuesta también incluye medidas orientadas a reforzar la competitividad exterior del sector, impulsar la diversificación de mercados y mejorar la vigilancia para garantizar unas condiciones de competencia equilibradas tanto para la industria española como para la europea.

Las dos organizaciones solicitaron además la creación de una mesa técnica de trabajo con el Ministerio para concretar futuras líneas de colaboración, instrumentos de apoyo y proyectos de modernización específicos para el sector.

El presidente de FICE, Vicente Pastor, explicó que el sector no reclama una petición genérica de ayudas, sino “una propuesta concreta de colaboración” para preservar y modernizar una industria estratégica para España formada mayoritariamente por pymes. Por su parte, el vicepresidente de AEC, Santiago Martínez, recordó que sin una industria auxiliar fuerte, innovadora y cercana resulta imposible mantener una cadena de valor competitiva y flexible.

Tanto FICE como AEC valoraron positivamente la apertura de este canal de diálogo con el Ministerio y reiteraron su voluntad de seguir colaborando con la Administración para fortalecer una industria con fuerte arraigo territorial y un papel relevante dentro del ecosistema manufacturero español.

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