La Cor de Cambra d’Elx revive esta semana una de las tradiciones más sobrecogedoras de la Cuaresma ilicitana con la interpretación de los históricos Responsorios de Tinieblas, en un concierto que volverá a transformar la iglesia de San Juan en un espacio de recogimiento, simbolismo y música antigua.
Este viernes 6 de marzo, a las 20.30 horas, la Iglesia de San Juan de Elche acogerá una de las citas más solemnes e introspectivas del calendario cultural previo a la Semana Santa. El Cor de Cambra d’Elx interpretará los tradicionales Responsorios de Tinieblas, una obra compuesta por 18 motetes que invitan a un auténtico viaje en el tiempo a través de la polifonía medieval y renacentista.
Bajo la dirección de Inmaculada Dolón, esta formación coral —fundada a finales de 1996 con el propósito de profundizar en la música medieval y renacentista— mantiene viva esta tradición en Elche desde 1998. No se trata de un concierto sacro al uso. Es una propuesta escenificada, cuidada al detalle, que recrea con rigor el antiguo ambiente litúrgico en el que nacieron estos cantos.
La puesta en escena transforma por completo el templo. Los cantores, ataviados con hábitos de frailes, intervienen entre lecturas y el aroma del incienso, mientras un gran candelabro conocido como tenebrario, con sus cirios encendidos, va marcando el desarrollo de la ceremonia. La iluminación tenue y la simbología refuerzan esa atmósfera de recogimiento que caracterizaba el rito original.
Los Responsorios de Tinieblas formaban parte de los oficios litúrgicos del Triduo Sacro y, tras el Concilio Vaticano II, quedaron relegados en gran medida a la clausura monástica. El Cor de Cambra d’Elx recupera esa tradición y la acerca al público actual, condensando en una única sesión un rito que históricamente se distribuía en tres días.
Además, para facilitar el seguimiento de la obra, el montaje incluye proyecciones ilustrativas que acompañan cada momento del concierto. En ellas se ofrece la traducción al castellano de los 18 motetes, permitiendo al público comprender la profundidad espiritual y poética de los textos mientras disfruta de la riqueza musical de la polifonía.
Consolidado como una antesala cultural de la Semana Santa ilicitana, este evento cuenta con el apoyo de la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Elche. Supone un esfuerzo por preservar y difundir una tradición que hunde sus raíces en las primeras comunidades cristianas y que, a lo largo de la Edad Media, fue adquiriendo la forma que hoy conocemos.
Una oportunidad, en definitiva, para detener el ritmo cotidiano y dejarse envolver por una experiencia musical y espiritual que forma parte del patrimonio cultural vivo de la ciudad.


