La escultura Dragón de Jaume I, obra del artista Salvador Soria, volverá a integrarse en el espacio urbano de Elche tras finalizar los trabajos de restauración impulsados por el Ayuntamiento. La pieza, una de las representaciones de arte público contemporáneo más reconocibles de la ciudad, se instalará en los próximos días en la zona de Pedro Juan Perpiñán, donde recuperará su presencia tras la intervención realizada para garantizar su conservación.
La actuación se ha llevado a cabo después de detectarse un deterioro general provocado por su exposición prolongada a la intemperie. Con el paso del tiempo, la escultura presentaba pérdidas de policromía, desconchados y diversos focos de oxidación en las zonas de acero pulido, además de desgaste en su base estructural. Este estado hacía necesaria una intervención especializada para asegurar su estabilidad material y preservar su valor artístico.
Los trabajos han incluido una limpieza mecánica y química de las superficies metálicas con el objetivo de eliminar la suciedad acumulada y los restos de corrosión. También se han neutralizado los puntos de oxidación detectados y se ha aplicado un tratamiento específico al acero pulido para recuperar su brillo original y homogeneizar el acabado. De esta forma, se ha buscado devolver a la obra su apariencia inicial sin alterar sus características originales.
La intervención ha tenido como finalidad no solo frenar el deterioro de la pieza, sino también restituir su estética respetando sus valores formales, materiales y conceptuales. El objetivo ha sido conservar la obra como ejemplo representativo del arte abstracto en el espacio público y asegurar su correcta integración en el entorno urbano.
La escultura de Salvador Soria está realizada en acero pulido y policromado y cuenta con unas dimensiones aproximadas de siete metros de longitud por 1,40 metros de altura. La pieza fue instalada en el año 2001 como obra de arte público contemporáneo y está concebida como un diálogo entre el lenguaje artístico del autor y la memoria histórica vinculada a la figura de Jaume I.
Con su próxima reubicación en la zona de Pedro Juan Perpiñán, el Ayuntamiento culmina esta actuación de conservación patrimonial que permitirá devolver a la ciudad una pieza significativa del paisaje urbano, recuperada y preparada para seguir formando parte del patrimonio artístico al aire libre de Elche.