La Navidad es sinónimo de reencuentros, celebraciones y mesas compartidas. Son días para disfrutar, pero también para cuidarse. Con este mensaje claro y cercano, el Hospital Universitario del Vinalopó ha querido recordar a la ciudadanía la importancia de mantener hábitos de vida saludables durante estas fechas tan señaladas, poniendo el foco en la alimentación, el bienestar general y la seguridad.
Desde el Departamento de Salud del Vinalopó insisten en que comer bien en Navidad no significa renunciar a los platos tradicionales, sino aprender a disfrutarlos con equilibrio. “Disfrutar de las comidas navideñas de forma saludable es posible siguiendo pautas sencillas”, explica Carmen Navarro, responsable del Servicio de Nutrición del Hospital Universitario del Vinalopó. Mantener las comidas habituales, priorizar verduras y alimentos ricos en fibra, moderar las cantidades y cuidar la hidratación son algunos de los consejos básicos que marcan la diferencia.
Pequeños gestos cotidianos, como masticar despacio, escuchar las señales de saciedad del cuerpo o mantenerse activo con paseos diarios, ayudan a evitar la sensación de hinchazón y el malestar digestivo tan común en estas fechas. No se trata de prohibir, sino de equilibrar.
Los profesionales sanitarios recomiendan además planificar los menús con antelación y combinar los platos más contundentes con opciones más ligeras. Reducir el uso de salsas y frituras, acompañar las comidas con frutas o frutos secos y no saltarse el desayuno ni las comidas principales son hábitos que ayudan a evitar los excesos posteriores.
La hidratación también juega un papel fundamental durante las celebraciones. Alternar agua con otras bebidas contribuye a mantener el equilibrio del organismo y a compensar el mayor consumo calórico propio de la Navidad. Todo ello repercute no solo en el estado físico, sino también en el bienestar emocional, algo especialmente importante en unas fechas cargadas de emociones.
Desde el Hospital Universitario del Vinalopó recuerdan igualmente la importancia de la moderación en el consumo de alcohol. Evitar la ingesta excesiva y, sobre todo, abstenerse completamente de beber antes de conducir sigue siendo una de las principales medidas para prevenir accidentes y proteger la salud.
Con el incremento de desplazamientos durante las fiestas, el centro sanitario hace un llamamiento a la prudencia en carretera. Extremar las precauciones, especialmente en trayectos cortos y nocturnos, tener en cuenta las posibles condiciones meteorológicas adversas y respetar siempre las normas de seguridad vial son claves para unas fiestas tranquilas.
El mensaje es claro: la Navidad se disfruta más cuando se vive con salud, equilibrio y responsabilidad. Y en eso, pequeños hábitos diarios pueden marcar una gran diferencia.
