Hablar de la pérdida de un bebé durante el embarazo, el parto o los primeros días de vida sigue siendo una de las realidades más difíciles de afrontar para muchas familias. Precisamente para seguir mejorando la atención que reciben en esos momentos especialmente delicados, el Hospital General Universitario de Elche ha celebrado las IV Jornadas Multidisciplinares sobre Atención al Duelo Perinatal, un encuentro dirigido a profesionales sanitarios y centrado en avanzar hacia una asistencia cada vez más humana, coordinada y especializada.
La iniciativa, organizada por el Comité de Duelo Perinatal del centro hospitalario, ha reunido a especialistas de diferentes ámbitos asistenciales que intervienen en el acompañamiento de las familias ante una pérdida gestacional o neonatal. Entre los participantes se encontraban profesionales de Ginecología y Obstetricia, Neonatología, Enfermería, Atención Primaria, Salud Mental y la Unidad de Hospitalización a Domicilio en su línea pediátrica.
La jornada ha servido para intercambiar experiencias, actualizar conocimientos y reforzar la coordinación entre los distintos servicios implicados en la atención a las familias. Un trabajo conjunto que, según los especialistas, resulta fundamental para ofrecer una respuesta adecuada en situaciones marcadas por un profundo impacto emocional.
La doctora Judit Abad Linares, pediatra de la Unidad de Hospitalización a Domicilio y vicepresidenta del Comité de Duelo Perinatal del hospital, destacó durante el encuentro la importancia de que las familias se sientan acompañadas y comprendidas. En este sentido, señaló que la atención al duelo perinatal requiere sensibilidad, coordinación y una formación específica por parte de todos los profesionales que intervienen en el proceso.
Uno de los momentos más relevantes de la jornada fue la presentación del protocolo de atención al duelo perinatal del Hospital General Universitario de Elche. Este documento ha sido diseñado para unificar criterios entre los distintos servicios asistenciales y garantizar una atención coordinada, respetuosa y adaptada a las necesidades de cada familia.
El protocolo contempla tanto los aspectos clínicos como los emocionales que rodean una pérdida gestacional o neonatal. Incluye pautas para la comunicación de malas noticias, el acompañamiento durante el parto y el postparto, el proceso de despedida, la creación de recuerdos y el seguimiento posterior de las familias. Además, pretende servir también de apoyo a los profesionales sanitarios que deben afrontar este tipo de situaciones en su práctica diaria.
Por su parte, Anna Villaplana Pérez, psiquiatra del programa de Salud Mental Perinatal y secretaria del Comité de Duelo Perinatal del hospital, explicó que disponer de una herramienta común permite ofrecer una respuesta más homogénea y humana, evitando que las familias se sientan desorientadas en momentos de especial vulnerabilidad.
A lo largo del encuentro se abordaron diferentes cuestiones relacionadas con el acompañamiento al duelo perinatal, entre ellas la importancia del trabajo en equipo, la atención en paritorio, el apoyo prestado en las unidades de Neonatología y UCI Neonatal, así como el seguimiento que posteriormente realizan los profesionales de Atención Primaria. También se puso el foco en la necesidad de reforzar el apoyo emocional y social tras la pérdida.
Los especialistas analizaron además el valor terapéutico que puede tener la donación de leche materna en situaciones de duelo y la importancia de continuar impulsando medidas de humanización dentro de la asistencia sanitaria.
Uno de los aspectos más emotivos de la jornada llegó de la mano de varias familias que compartieron sus experiencias personales. Sus testimonios permitieron reflexionar sobre el impacto que tiene el acompañamiento profesional durante el proceso y ayudaron a visibilizar una realidad que en muchas ocasiones permanece silenciada.
La cuna de abrazos, un recurso para acompañar la despedida
Entre las medidas de humanización impulsadas por el Hospital General Universitario de Elche destaca la denominada «cuna de abrazos». Se trata de un dispositivo especialmente diseñado para que las familias puedan disponer de más tiempo junto a su bebé durante el proceso de despedida.
Esta cuna tipo capazo incorpora un sistema térmico que mantiene refrigerado el cuerpo del bebé, permitiendo que padres y familiares permanezcan con él en un entorno tranquilo, íntimo y respetuoso. Gracias a este recurso, las familias pueden coger al bebé en brazos, vestirlo, realizar fotografías o compartir aquellos momentos que consideren necesarios antes de decir adiós.
Desde el centro hospitalario destacan que iniciativas como esta contribuyen de manera significativa a humanizar la atención sanitaria, facilitando la creación de recuerdos y ayudando a afrontar una de las experiencias más difíciles que puede vivir una familia.
Las IV Jornadas Multidisciplinares sobre Atención al Duelo Perinatal han vuelto a poner de manifiesto la importancia de seguir formando a los profesionales sanitarios y de ofrecer una respuesta asistencial y social adecuada ante una realidad que afecta a muchas familias y que requiere sensibilidad, empatía y una atención especializada.