El dolor crónico forma parte del día a día de miles de personas y condiciona su forma de moverse, de trabajar y, muchas veces, de vivir. Con esa realidad muy presente, el Servicio de Rehabilitación y Fisioterapia del Departamento de Salud del Vinalopó ha puesto en marcha un ambicioso Plan de Asistencia Integral que sitúa la educación en neurociencia del dolor como uno de los pilares fundamentales del tratamiento.
El programa está dirigido a personas con dolor crónico en la zona lumbar, cervical, hombro, rodilla o cadera, así como a pacientes diagnosticados de fibromialgia. No se trata solo de aliviar síntomas, sino de ofrecer herramientas reales para comprender el dolor, afrontarlo y recuperar autonomía. El enfoque es multidisciplinar y se apoya en la evidencia científica más actual, integrando el conocimiento, la terapia física y el acompañamiento profesional.
Las sesiones educativas, integradas dentro del propio proceso terapéutico, se combinan con una valoración individualizada de cada paciente y la prescripción de ejercicio terapéutico presencial. Este trabajo se desarrolla tanto en el Hospital Universitario del Vinalopó como en los centros de atención primaria de Crevillent y Aspe, en horarios de mañana y tarde, para facilitar la asistencia y la continuidad del tratamiento. En el caso de las personas con fibromialgia, el programa incorpora además sesiones de ejercicio terapéutico en piscina, adaptadas a sus necesidades específicas.
El objetivo va más allá del tratamiento físico. Las sesiones formativas están orientadas a dotar a los pacientes de herramientas prácticas para el manejo del dolor desde el conocimiento, fomentar el autocuidado, promover un afrontamiento activo, mejorar la calidad del sueño y abordar los factores psicosociales que influyen de forma directa en la experiencia del dolor. Es, en esencia, un cambio de mirada: pasar de “soportar” el dolor a entenderlo y aprender a gestionarlo.
Desde el Departamento de Salud del Vinalopó se prevé que alrededor de 2.000 personas participen en este plan, consolidando su impacto en la mejora del manejo del dolor crónico en el área sanitaria. Los pacientes serán derivados desde atención primaria, así como desde los servicios hospitalarios de Rehabilitación, Reumatología y la Unidad del Dolor, lo que permite una coordinación real entre niveles asistenciales.
Javier Valero, supervisor de Fisioterapia del Departamento de Salud del Vinalopó, lo explica con claridad: “Las sesiones de educación en neurociencia del dolor son una intervención terapéutica clave en el abordaje moderno del dolor persistente y crónico. No se trata solo de explicar qué es el dolor, sino de modificar la forma en que el sistema nervioso interpreta la amenaza. Eso facilita cambios reales en el dolor, en el movimiento y en la conducta de las personas”.
En la misma línea, Paula Burgada, fisioterapeuta especializada en personas con dolor crónico, subraya la importancia del papel activo del paciente: “Queremos que entiendan que el dolor crónico no siempre está asociado a un daño. Cuando comprenden cómo funciona el procesamiento del dolor, se reduce el miedo y la sensación de fragilidad. El conocimiento nos da herramientas para enfrentarnos a él y asumir un tratamiento activo, combinando ejercicio inteligente y mejora de hábitos. No solo buscamos reducir el dolor, sino mejorar de forma global la salud y la calidad de vida”.
Este programa no es solo un conjunto de sesiones, sino una forma diferente de acompañar a las personas que conviven con dolor crónico, devolviéndoles información, confianza y recursos para recuperar el control sobre su propio cuerpo y su bienestar.
