El Hospital Universitario del Vinalopó recuerda cómo proteger la salud de los niños durante el verano

Las vacaciones escolares invitan a pasar más tiempo en la playa, la piscina o disfrutando de actividades al aire libre. Sin embargo, el aumento de las temperaturas también incrementa algunos riesgos para la salud de los más pequeños. Por ello, el Hospital Universitario del Vinalopó ha querido recordar a las familias una serie de recomendaciones sencillas que pueden ayudar a prevenir accidentes y problemas de salud durante el verano.

Los especialistas del Departamento de Salud del Vinalopó insisten en que la prevención sigue siendo la mejor aliada para disfrutar de unas vacaciones seguras. La exposición prolongada al sol, el calor extremo, las actividades acuáticas o las picaduras de insectos y medusas son algunas de las situaciones más habituales de esta época del año y, en muchos casos, pueden evitarse con unas pautas básicas.

La directora de Continuidad Asistencial del Departamento de Salud del Vinalopó, la doctora María José Miralles, destaca que «la prevención es la mejor herramienta para disfrutar de un verano seguro, y con medidas sencillas se pueden evitar muchos de los problemas más habituales de esta época».

Entre los principales consejos, el centro sanitario recomienda utilizar protector solar con un factor de protección SPF 50, renovando su aplicación cada dos horas, especialmente tras el baño o si se ha sudado en exceso. También aconseja evitar la exposición al sol entre las 12:00 y las 17:00 horas, proteger a los menores con gorra, gafas de sol y ropa ligera, además de ofrecerles agua con frecuencia para prevenir la deshidratación y los golpes de calor.

La seguridad en playas y piscinas ocupa igualmente un lugar prioritario. Desde el Hospital Universitario del Vinalopó recuerdan que ningún dispositivo de flotación sustituye la vigilancia permanente de un adulto. En las piscinas privadas aconsejan instalar barreras o sistemas de cierre que dificulten el acceso de los menores al agua sin supervisión, mientras que en las actividades acuáticas recomiendan utilizar chalecos salvavidas homologados y respetar siempre las normas de baño.

«La utilización de flotadores o manguitos no reemplaza nunca la supervisión de un adulto. Un instante de distracción puede ser suficiente para que ocurra un accidente», advierte la doctora Miralles.

Durante los meses de verano también es habitual que aumenten las consultas relacionadas con picaduras de insectos, medusas o casos de otitis tras los baños. Ante estas situaciones, los especialistas aconsejan aplicar las medidas básicas de primeros auxilios y acudir a un centro sanitario si aparecen síntomas importantes o reacciones alérgicas.

La alimentación también desempeña un papel fundamental para afrontar las altas temperaturas. Los profesionales sanitarios recomiendan priorizar el consumo de frutas, verduras y alimentos frescos, evitando las comidas copiosas y favoreciendo una hidratación adecuada durante toda la jornada.

Además, el Hospital Universitario del Vinalopó recuerda la importancia de extremar la precaución en los desplazamientos por carretera. Para ello, insiste en utilizar siempre sistemas de retención infantil homologados y recuerda que nunca debe dejarse a un menor solo dentro de un vehículo, ni siquiera durante unos minutos, ya que la temperatura en el interior puede aumentar rápidamente y poner en grave riesgo su salud.

«La prevención y la vigilancia son fundamentales para disfrutar de unas vacaciones saludables. Con pequeñas medidas, las familias pueden reducir significativamente los riesgos del verano», concluye la doctora María José Miralles.

Con estas recomendaciones, el Departamento de Salud del Vinalopó hace un llamamiento a las familias para que disfruten del verano con tranquilidad, adoptando hábitos sencillos que contribuyen a proteger la salud y la seguridad de los más pequeños durante las vacaciones.

 

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