Hay obras que no son solo zanjas y tuberías, sino símbolos. Esta semana, en el Llano de San José, han comenzado unos trabajos que para muchos vecinos significan algo más que una mejora de infraestructuras: suponen el fin de una espera de décadas para poder abrir el grifo y tener agua potable en casa.
El Ayuntamiento de Elche, a través de Aigües d’Elx, ha iniciado las obras de ampliación de la red que permitirán llevar el suministro de agua potable a esta pedanía del Camp d’Elx. En una primera fase, la actuación dará servicio a 50 parcelas urbanas y 15 naves industriales, respondiendo a una reivindicación histórica de la zona.
El alcalde, Pablo Ruz, ha visitado el inicio de los trabajos junto al concejal de Aguas, Juan de Dios Navarro, y el edil de Pedanías, Pedro José Sáez. La inversión en esta primera actuación asciende a 431.570 euros y el plazo de ejecución previsto es de unos cinco meses. “Hoy se empieza a hacer justicia con los miles de ilicitanos que no disponen de agua potable en pleno siglo XXI”, ha afirmado el alcalde, destacando que se comienza a corregir una situación de desigualdad que afectaba a vecinos que pagaban sus impuestos sin disponer de un servicio básico.
Las obras incluyen la instalación de 1.495 metros de tubería de fundición dúctil, la colocación de 19 válvulas de corte y 9 hidrantes enterrados. Estos últimos permitirán mejorar la protección contra incendios en la zona industrial. El proyecto incorpora, además, sistemas de control y medición inteligente del consumo y un punto de toma de muestras para garantizar la calidad del agua. Para reducir las molestias, la reposición del pavimento se realizará por tramos y se facilitará la circulación durante los trabajos.
Esta actuación forma parte de un plan más amplio. El anteproyecto de abastecimiento de agua potable para el Camp d’Elx y el Llano de San José contempla una inversión global estimada de 5,4 millones de euros para llevar el suministro a 541 viviendas. El plan se estructura en cinco tramos, siendo el primero el del Llano de San José, con 3.696 metros de red y un presupuesto total de 1,9 millones de euros.
Los siguientes tramos se desarrollarán en Matola, el entorno del Museo Puçol, la carretera de León y nuevamente Matola, con inversiones que oscilan entre los 169.145 euros y los 2,6 millones de euros, ampliando progresivamente la red hasta llegar a otras zonas del Camp d’Elx.
El concejal de Aguas, Juan de Dios Navarro, ha remarcado que el objetivo del Ayuntamiento es seguir avanzando para llegar a casi 2.500 vecinos que todavía carecen de agua potable. En la misma línea, el edil de Pedanías, Pedro José Sáez, ha subrayado que este proyecto responde a una voluntad clara de reducir las desigualdades entre el casco urbano y las pedanías.
Desde Aigües d’Elx, su gerente, María José Toledo, ha explicado que a partir de la próxima semana los vecinos incluidos en el ámbito de las obras podrán iniciar los trámites necesarios para conectarse a la red principal, insistiendo en la importancia de coordinar bien los trabajos para minimizar las molestias.
Para el Llano de San José, el inicio de estas obras tiene un valor especial. Así lo ha expresado su alcalde pedáneo, José Sansano, al asegurar que “es un día grande para la pedanía, porque después de 30 años pagando contribución urbana, por fin vamos a tener agua potable”. Una frase que resume lo que para muchos vecinos supone, por fin, ver cómo una deuda histórica empieza a saldarse.

