Hay colaboraciones que van mucho más allá de una actividad puntual, y la que mantienen el Museo Paleontológico de Elche (MUPE) y la Asociación de Familiares de Personas con Alzheimer de Elche (AFAE) es una de ellas. Ambas entidades han puesto en marcha un nuevo proyecto conjunto dirigido a personas con Alzheimer, centrado en el bienestar, la inclusión y la conexión a través del patrimonio.
El programa, de carácter terapéutico y con vocación de continuidad, se desarrollará con sesiones en el museo hasta el próximo mes de junio. Parte de una idea sencilla pero poderosa: la cultura también puede cuidar. Las actividades culturales, cuando están adaptadas y pensadas desde la sensibilidad, pueden influir de forma positiva en la calidad de vida de las personas con enfermedades neurodegenerativas.
No se trata solo de visitas o talleres aislados. Técnicos de AFAE, junto al equipo del MUPE, han diseñado un programa específico tomando como base los contenidos de las salas y las colecciones del museo. Cada sesión está planteada para favorecer la estimulación sensorial, la interacción social y la memoria, pero también para generar momentos de disfrute compartido entre las personas participantes, sus cuidadores y el entorno que les acompaña.
El museo se convierte así en un espacio amable, donde las piezas geológicas y paleontológicas dejan de ser solo objetos expositivos para transformarse en herramientas de conexión. La observación, el diálogo y la experiencia directa con el patrimonio ayudan a activar recuerdos, emociones y sensaciones, en un entorno tranquilo y adaptado a sus necesidades.
Además, el proyecto no se limita únicamente a las personas con Alzheimer. También contempla acciones de sensibilización dirigidas al público general, con el fin de dar visibilidad a esta enfermedad y fomentar una mirada más comprensiva hacia quienes la padecen. Al mismo tiempo, presta especial atención a los cuidadores, que en muchos casos son familiares, ofreciéndoles momentos de respiro y recursos que pueden contribuir a mejorar la calidad de vida de sus seres queridos.
“Con todo, la colaboración permite convertir el patrimonio geológico y paleontológico que alberga el museo y la propia ciudad en vehículo para la conexión, la memoria y el bienestar, tanto para las personas con Alzheimer como para sus cuidadores”, explica Ainara Aberasturi, directora del MUPE, poniendo palabras a una iniciativa que une ciencia, cultura y cuidado.
Esta línea de trabajo conjunta no es nueva. La colaboración entre el MUPE y AFAE se remonta al año 2018, cuando las salas del museo ya se convirtieron en un espacio de convivencia intergeneracional. Entonces, usuarios y usuarias de la asociación compartieron actividades con escolares del colegio El Pla, en un intercambio que dejó huella y que, con el paso de los años, ha dado lugar a nuevas visitas y acciones puntuales.
Con este nuevo proyecto, ambas entidades refuerzan una alianza que demuestra que los museos también pueden ser lugares de encuentro humano, memoria compartida y apoyo emocional, integrando la cultura en el cuidado de las personas.

