Hay lugares en Elche que guardan nuestra esencia de una forma especial, y el Molí del Real es, sin duda, uno de ellos. Si te has paseado alguna vez por el corazón de nuestro Palmeral, seguro que te has quedado mirando este edificio emblemático. Pues bien, tengo una noticia fantástica: a partir del próximo 6 de febrero, Aigües d’Elx y el Ayuntamiento retoman las visitas guiadas para que todos podamos redescubrir la exposición “Memoria del Agua”.
Es un planazo para los sábados y domingos de febrero, en horario de 10:00 a 14:00 horas. Lo bonito de esta iniciativa es que no es una visita aburrida de datos y cifras; está pensada para contarnos, de forma muy sencilla y didáctica, cómo nos las hemos ingeniado en Elche a lo largo de los siglos para gestionar algo tan escaso y sagrado como el agua. La visita se organiza en tres turnos de una hora y, aunque el Molí estará abierto para quien quiera curiosear la exposición durante el finde, te recomiendo que reserves tu plaza en la web oficial (molidelreal.es) para no quedarte fuera, ya seas tú solo o con tu grupo de amigos o familia. Incluso los coles pueden concertar sus propias visitas entre semana.
El recorrido es una maravilla. Empiezas fuera, en el ágora, situándote en el tiempo, y luego entras al Molí para entender esa conexión tan estrecha que tenemos con las acequias y nuestro río Vinalopó. Hay salas que te llegan al corazón, como la de «Tierra sedienta», que rinde homenaje a ese esfuerzo titánico de la gente del Camp d’Elx por regar sus tierras, o «Somos H2O», que nos recuerda el hito que supuso la llegada del agua potable a nuestras casas. Para los más pequeños hay juegos al final, en el patio, y para los que amamos caminar, allí mismo te explican rutas del agua por todo el término municipal.
Lo mejor de todo es que este viaje al pasado mira directamente al futuro. Estas visitas forman parte del proyecto Elx OASIS, esa apuesta de Aigües d’Elx por la digitalización y la sostenibilidad, financiada con los fondos europeos del PERTE. Es una oportunidad perfecta para valorar de dónde venimos y entender cómo la escasez de agua ha terminado forjando nuestra identidad como pueblo. No te lo pierdas, porque entender nuestro sistema de riego tradicional y ver de cerca los partidores de la Acequia Mayor es algo que todo ilicitano debería hacer al menos una vez.
