El PSOE reclama una vía verde en el entorno del Palacio de Congresos y critica el modelo de TRAM anunciado para Elche

Cuando se presentó el proyecto ganador del futuro Palacio Provincial de Congresos, la expectativa era alta. Sin embargo, la valoración que hace el Grupo Municipal Socialista dista mucho del entusiasmo. Así lo expresó este miércoles su portavoz, Héctor Díez, tras analizar la propuesta y contrastarla con la opinión de arquitectos locales.

Según explicó, el edificio proyectado “no genera ninguna emoción”, ni positiva ni negativa, y transmite una sensación de falta de actualidad. Para Díez, la comparación con el actual centro de congresos Ciutat d’Elx resulta especialmente reveladora: “Han pasado 25 años entre uno y otro, pero parecen igual de actuales”, una circunstancia que, a su juicio, dificulta que Elche pueda presumir de un edificio verdaderamente icónico.

Más allá del propio inmueble, el portavoz socialista puso el acento en un aspecto que considera clave y que no debe quedar relegado a un segundo plano: la urbanización del entorno. En concreto, planteó la necesidad de definir el papel del Camí de la Bassa dels Moros y convertirlo en una vía verde ciclopeatonal que conecte y dignifique la zona. También pidió una reflexión sobre la conveniencia de mantener una gasolinera pública junto al futuro Palacio de Congresos.

“La redacción definitiva del proyecto es una oportunidad para mejorar la imagen del edificio y su integración urbana”, defendió Díez, insistiendo en que todavía hay margen para corregir carencias y pensar el espacio desde una perspectiva más amable para la ciudadanía.

El portavoz socialista aprovechó además su intervención para referirse a la firma del convenio del TRAM, realizada coincidiendo con la primera visita oficial a Elche del president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca. Lejos de despejar dudas, Díez considera que el acto confirma lo que viene denunciando desde hace tiempo: “Se prometió un tranvía de 195 millones de euros y lo que se anuncia ahora es un bus eléctrico”.

En su opinión, el denominado E-TRAM no puede compararse con los sistemas de tranvía de Valencia o Alicante y supone, además, haber perdido tres años sin avances reales. A ello se suma una preocupación añadida: la posibilidad de que la infraestructura acabe gestionándose de forma privada.

Por este motivo, el PSOE exige que el TRAM de Elche sea construido y explotado por Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana, con gestión íntegramente pública, tal y como ocurre en otras grandes ciudades de la Comunitat. “Elche no puede ser menos”, subrayó Díez, quien defendió que solo así se puede garantizar un servicio eficaz y pensado para el interés general.

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