Elche, 1 de enero de 2026 — Anoche, nuestra ciudad volvió a vivir una Nochevieja muy especial en la Plaza de Baix, donde miles de ilicitanos y visitantes se reunieron para despedir el año 2025 y dar la bienvenida a 2026 entre risas, abrazos, tradiciones y celebraciones. La noche se impregnó de emoción desde primeras horas de la velada, cuando el reloj de Calendura, maquinaria emblemática del Ayuntamiento con más de seis décadas de historia, comenzó su ritual para marcar las doce campanadas que señalan el cambio de año en España.
En el corazón de la ciudad, la Plaza de Baix se convirtió en el epicentro de una fiesta que muchos esperan cada diciembre. Desde primeras horas de la noche, el ambiente se fue caldeando entre música, conversaciones animadas y el tradicional consumo de las doces uvas que acompañan a cada campanada al filo de la medianoche. A medida que el reloj avanzaba, familias, amigos y grupos de todas las edades se apiñaban en cada rincón disponible, sabiendo que se avecinaba ese momento único que une a todo el país en un mismo pulso de alegría.
Cuando las campanadas comenzaron a sonar, el público las vivió con intensidad, algunos con la nostalgia de lo que dejamos atrás y otros con la ilusión de lo que está por venir. El sonido de Calendura, que año tras año marca esta tradición colectiva, resonó con fuerza en la plaza hasta que el último repique anunció que 2026 ya estaba aquí.
Minutos después de las campanadas, el cielo de Elche se iluminó con un castillo de fuegos artificiales que desató aplausos y exclamaciones de sorpresa entre quienes lo contemplaban. Este momento visual puso un broche de luz y color a la noche, dibujando sobre nuestras cabezas un espectáculo pirotécnico que fue seguido con entusiasmo por el público congregado. No importaba el frío ni la multitud: allí, bajo esos destellos, se respiraba una mezcla de esperanza, cariño y comunidad.
La fiesta no estuvo exenta de comentarios diversos. Mientras muchos disfrutaban de la música y la alegría compartida, algunas voces entre el público manifestaron su malestar por la publicidad emitida durante la sesión musical, justo al inicio de la sesión del DJ que acompañó la velada. Para varios asistentes, esos mensajes rompieron un poco la continuidad festiva de una noche que esperaban sin interrupciones, aunque la mayoría continuó celebrando con entusiasmo hasta bien entrada la madrugada.
Además, hay que recordar que el Ayuntamiento y la Policía Local implementaron dispositivos de seguridad y circulación especiales para estas fiestas de Nochevieja, con más de 3 600 efectivos involucrados en garantizar que la fiesta transcurriera con normalidad y con el menor riesgo para todas las personas presentes.
Al caer la noche, y entre abrazos y buenos deseos, Elche despidió un año más y saludó al nuevo con la certeza de que, una vez más, nuestra historia compartida se escribe también en la Plaza de Baix, entre campanadas, lucecitas en el cielo y la compañía de quienes hacen de esta ciudad un lugar tan especial para vivir cada momento.
Crónica, fotografías y vídeo: Alberto Carrillo / AFPRESS