Elche vuelve a cumplir con una de sus tradiciones más arraigadas justo antes de la Semana Santa. Este miércoles, el Ayuntamiento ha presentado las palmas blancas que, como cada año, viajarán a distintas autoridades nacionales e internacionales con motivo del Domingo de Ramos, una celebración que ostenta el reconocimiento de Fiesta de Interés Turístico Internacional desde 1997.
El acto ha tenido lugar en el Huerto de San Plácido, un enclave muy ligado a la historia de la palma blanca ilicitana. Allí, el alcalde Pablo Ruz, junto a la concejala de Cultura Irene Ruiz, ha puesto en valor el trabajo artesanal que hay detrás de cada una de estas piezas, elaboradas desde hace décadas por la familia Serrano Valero. Ruz ha agradecido públicamente su labor, destacando que estas palmas son “un auténtico retablo de belleza y tradición”, y ha recordado que esta costumbre “es ese hilo invisible que conecta el pasado con el futuro y que seguimos manteniendo con orgullo”.
Este año, una de las principales novedades es el envío de una palma rizada al Papa León XIV. Se trata de una pieza especialmente elaborada, coronada por una gran cruz que simboliza el mundo cristiano y que está pensada para presidir la Plaza de San Pedro durante estas fechas. Junto a ella, también se remitirán palmas a otras destacadas autoridades. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibirá una de estas piezas, al igual que la Reina Letizia, en cuyo caso se ha diseñado con una paloma de la paz, un símbolo especialmente significativo en el contexto actual.
La tradición también alcanza al ámbito eclesiástico, con el envío de palmas al obispo de la Diócesis Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla, y al obispo de Solsona, el ilicitano Francisco Conesa. A ellos se suman nuevas incorporaciones este año: las alcaldesas de Santa Pola, Loreto Serrano, y de Crevillente, Lourdes Aznar, así como el director de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), João Negrão. Según ha explicado el alcalde, se trata de un gesto que refuerza los lazos entre los municipios del Baix Vinalopó y proyecta esta tradición también en instituciones europeas con sede en la ciudad.
Por otro lado, el Ayuntamiento enviará palmas blancas lisas al Rey Felipe VI, a la Reina Doña Sofía, al alcalde de Jaca, Carlos Serrano —ciudad hermanada con Elche—, así como a los miembros del Consell y al presidente de la Diputación de Alicante, Toni Pérez.
Ruz ha recordado que esta tradición se remonta a la década de los años 50 y que, lejos de perder fuerza, sigue muy viva hoy en día. No solo por su valor simbólico, sino también por la calidad artística de unas piezas que llevan el nombre de Elche a diferentes rincones del mundo.
Además de la presentación, este año llega con otra novedad destacada: la exposición de las palmas blancas participantes en el concurso de artesanía se traslada por primera vez al salón de plenos del Ayuntamiento. Un espacio que, en palabras del alcalde, es “el lugar institucional más noble de la ciudad” y que permitirá realzar aún más estas creaciones. La muestra se podrá visitar este sábado, de 12:00 a 14:30 y de 16:30 a 21:00 horas, con acceso desde el arco del Ayuntamiento. La entrega de premios tendrá lugar a las 19:30 horas.
Detrás de cada palma hay horas de trabajo minucioso. La artesana Paqui Serrano ha explicado que la elaboración de una palma rizada puede requerir alrededor de una semana y la implicación de varias personas. Este año, el mayor desafío ha sido precisamente la palma destinada al Papa, por su tamaño y complejidad, aunque asegura que el resultado “lucirá mucho más”.
Para garantizar que estas delicadas piezas lleguen en perfectas condiciones a su destino, se preparan cuidadosamente: se humedecen con agua y azufre, se envuelven en plástico y se protegen dentro de estructuras de madera. Todo un proceso que asegura que la tradición ilicitana viaje intacta, manteniendo su esencia y su belleza.