La noticia ha caído como un jarro de agua fría en Elche y en el conjunto del departamento de salud del Vinalopó. Esquerra Unida del País Valencià ha alzado hoy la voz con dureza tras conocerse, a través de elDiario.es, que la concesionaria Ribera Salud ordenó reutilizar material quirúrgico de un solo uso en el Hospital del Vinalopó con el objetivo de reducir costes económicos.
Según la información publicada, una directiva de la empresa instó por correo electrónico a reutilizar hasta en diez ocasiones catéteres de electrofisiología, dispositivos empleados en intervenciones cardíacas de alta complejidad. Una práctica que contraviene de forma directa el Real Decreto 192/2023 y la normativa europea en materia de productos sanitarios, y que, siempre según esa información contrastada, buscaba un ahorro aproximado de 160.000 euros.
Para Esquerra Unida, lo ocurrido no es un hecho aislado ni una simple irregularidad administrativa. Es, aseguran, la demostración más cruda de las consecuencias del modelo sanitario privatizado. “Aquí se ha puesto en riesgo la vida de los vecinos y vecinas de Elx y Crevillent para cuadrar balances económicos”, denuncian desde la formación, que no duda en calificar la gestión de Ribera Salud como “criminal”.
Desde la organización recuerdan que los catéteres afectados están destinados a intervenciones cardíacas especialmente delicadas, donde cualquier fallo puede tener consecuencias graves. “Mientras los pacientes entran al hospital confiando en que se hará todo lo posible por su salud, la empresa calcula cuántas veces puede reutilizar un material diseñado para un solo uso, ignorando incluso las advertencias de los fabricantes”, subrayan.
Esquerra Unida pone el foco en el propio modelo de concesión administrativa del Hospital del Vinalopó, al que considera un ejemplo de cómo el beneficio económico acaba imponiéndose al criterio clínico. No en vano, se trata del último gran hospital privatizado que permanece en la Comunitat Valenciana, tras las reversiones a la gestión pública llevadas a cabo en otros departamentos de salud.
Por todo ello, la formación exige la dimisión inmediata de la gerencia del hospital y reclama a la Conselleria de Sanidad que intervenga sin demora. Entre sus demandas figura la apertura de un expediente de reversión anticipada del contrato de concesión por incumplimiento grave y por el riesgo generado para la salud pública.
Además, Esquerra Unida hace un llamamiento a la ciudadanía, a los sindicatos sanitarios y a las plataformas en defensa de la sanidad pública para que se movilicen y exijan responsabilidades. “Lo ocurrido con los catéteres no puede quedar impune. Es una línea roja que nunca debió cruzarse”, concluyen.