Hay historias que empiezan con algo tan simple como un olor. En este caso, un fuerte olor a marihuana que no pasó desapercibido y que terminó destapando una plantación ilegal en un chalet de Elche.
Funcionarios de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, junto a agentes de la Policía Nacional y con la colaboración de la Policía Local de Elche, han llevado a cabo una operación que ha terminado con el desmantelamiento de un cultivo indoor de marihuana y la detención de una persona.
Todo comenzó el pasado 25 de marzo, cuando se puso en marcha un dispositivo de vigilancia tras detectar ese intenso olor procedente de la vivienda. No era una sospecha cualquiera: desde varios metros de distancia ya se percibía con claridad.
Durante las labores de vigilancia, los agentes observaron movimientos poco habituales dentro del chalet. Un ir y venir que no encajaba con la normalidad de una vivienda residencial.
Al día siguiente, el 26 de marzo, la situación dio un giro. Una furgoneta salió del inmueble y fue seguida discretamente. Cuando los agentes intentaron detener el vehículo, el conductor ignoró las señales y trató de huir, lo que provocó una persecución que finalmente terminó con su interceptación.
Dentro del vehículo, la sorpresa fue mayúscula: 13 bolsas de rafia y siete bolsas de basura cargadas de cogollos de marihuana, con un peso total que superaba los 126 kilos.
Tras la detención, los agentes registraron el chalet, donde encontraron una plantación indoor de grandes dimensiones, perfectamente equipada con sistemas de cultivo hidropónico. Además, se comprobó que el suministro eléctrico estaba manipulado mediante un enganche ilegal, algo habitual en este tipo de instalaciones para soportar el elevado consumo energético.
El detenido ha sido puesto a disposición judicial, acusado de delitos de contrabando, contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico.
Una operación que vuelve a poner el foco en este tipo de cultivos clandestinos, cada vez más frecuentes en viviendas aparentemente normales.