Elche ha sido el escenario de un importante encuentro organizado por el Clúster de Economía Circular, que reunió a empresas, asociaciones e instituciones del sector textil y calzado para promover la transición hacia un modelo productivo más competitivo, sostenible y colaborativo. La jornada, titulada «Circularidad que genera negocio», se ha consolidado como un espacio clave para discutir y poner en práctica las oportunidades que la economía circular ofrece no solo desde el punto de vista ambiental, sino también económico y social.
El evento fue moderado por Inma Lara, vicepresidenta del Clúster, quien destacó que la economía circular ya no es una simple tendencia, sino una palanca estratégica esencial para la competitividad empresarial. A través de casos reales, se demostró cómo la circularidad no solo contribuye a la reducción del impacto ambiental, sino que abre nuevas líneas de ingresos, optimiza recursos y genera valor económico y social. La jornada puso énfasis en la importancia de que las empresas comprendan la circularidad no solo como una responsabilidad, sino como una oportunidad para el desarrollo de nuevas vías de negocio.
Un sector clave ante un reto urgente
Uno de los puntos más destacados del encuentro fue la necesidad urgente de transformar los modelos productivos, especialmente en el sector textil. En España, se desechan anualmente más de 900.000 toneladas de ropa, una gran parte de las cuales termina en vertederos. Este dato revela la magnitud del reto y la urgencia de adoptar modelos más eficientes y circulares en la industria.
El evento evidenció cómo el sector textil y del calzado en la provincia de Alicante tienen el potencial de liderar esta transición gracias a su capacidad de innovación, diseño y colaboración empresarial. El enfoque de la jornada se centró en que las empresas del sector deben trabajar en conjunto para crear soluciones sostenibles que generen un impacto positivo en la comunidad.
Moda re-: impacto social y eficiencia ambiental
Uno de los momentos más destacados de la jornada fue la intervención de Noema Paniagua, directora de Moda re-, quien presentó un modelo de economía circular que no solo gestiona residuos textiles, sino que también genera empleo para personas en situación de vulnerabilidad.
Paniagua explicó que su proyecto se enfoca en la recogida, reutilización y reciclaje de ropa usada, un proceso que no solo ayuda a reducir el impacto ambiental, sino que también crea oportunidades laborales y dignifica a las personas involucradas. “No se trata solo de gestionar residuos, sino de crear oportunidades y dar una segunda vida a las prendas y a las personas,” destacó. Este modelo, que ya opera a nivel nacional, pone en valor la innovación y la eficiencia a lo largo de toda la cadena de valor textil, y subraya la importancia de integrar la economía circular en el desarrollo social.
EcoDoers: convertir la circularidad en negocio
Otro de los momentos clave del evento fue la intervención de Natalia Lovecchio, de EcoDoers, quien planteó cómo las marcas pueden integrar la circularidad en su estrategia para generar ingresos y fortalecer la relación con sus clientes.
Lovecchio explicó que la circularidad puede convertirse en una nueva fuente de ingresos para las marcas de moda. Además, invitó a los empresarios a reflexionar sobre el potencial que ofrece la reventa, reutilización y nuevos modelos digitales. “¿Cómo cambiaría tu negocio si pudieras rentabilizar tus productos dos o tres veces?” planteó, destacando cómo la segunda mano y otros modelos circulares están redefiniendo el mercado. En este sentido, la intervención de EcoDoers dejó claro que la circularidad no solo contribuye al bien social y ambiental, sino que también puede convertirse en una fuente de crecimiento empresarial.
El valor del ecosistema: empresas que ya están en el cambio
La jornada también fue una muestra del creciente interés por parte de empresas, asociaciones y entidades del territorio por avanzar hacia modelos de negocio más sostenibles. La alta participación en el encuentro reflejó que, lejos de ser una tendencia, la economía circular está siendo implementada de forma real por cada vez más empresas del sector textil y calzado.
Además, el espacio de networking ofreció la oportunidad de generar nuevas conexiones, compartir experiencias y explorar nuevas formas de colaboración entre los distintos actores del ecosistema. El cambio ya está en marcha, y las empresas de Elche y la provincia están bien posicionadas para liderar esta transición.
De la teoría a la acción colectiva
El Clúster de Economía Circular ha demostrado, una vez más, su papel como motor de cambio en la transición hacia un modelo más sostenible. Este evento ha subrayado la necesidad de la colaboración entre empresas, instituciones y consumidores para que la circularidad no sea solo un concepto teórico, sino una acción colectiva que permita generar valor económico, social y ambiental.
Como conclusión, se destacó que la circularidad es más que una responsabilidad ambiental: es una gran oportunidad estratégica para las empresas que desean mantenerse competitivas en un mercado cada vez más exigente. Los asistentes pudieron, al final de la jornada, visitar las instalaciones de Retextil y Moda re-, donde pudieron conocer de primera mano los procesos de recogida, clasificación y tratamiento de residuos textiles, así como su impacto positivo en el medio ambiente y en la comunidad.
Sobre el Clúster de Economía Circular
El Clúster de Economía Circular se creó en 2025 con el objetivo de liderar la transición hacia un modelo económico más sostenible, eficiente y competitivo. Este clúster actúa como punto de conexión entre empresas, instituciones y conocimiento, facilitando la colaboración para acelerar la transformación del tejido productivo. A través de la innovación y la acción conjunta, el Clúster fomenta nuevas oportunidades de negocio vinculadas a la circularidad y al desarrollo territorial.
