Las fiestas de Moros y Cristianos de Petrer en honor a San Bonifacio Mártir viven este fin de semana sus días grandes, convirtiendo una vez más a la localidad del Medio Vinalopó en uno de los grandes referentes festeros de toda la provincia de Alicante. Desde el pasado jueves 14 de mayo y hasta mañana lunes 18, las calles de la población se han llenado de música, pólvora, color, emoción y tradición en unas celebraciones que forman parte de la identidad colectiva del municipio desde hace siglos.
Ayer tuve la oportunidad de vivir en primera persona uno de los actos más esperados de estas fiestas: la espectacular Entrada Cristiana, que arrancó a las 11 de la mañana y volvió a demostrar por qué Petrer siente estas fiestas de una forma tan intensa y especial. Desde primeras horas del día ya se respiraba ambiente festero en cada rincón. Las calles estaban llenas de vecinos, visitantes y familias enteras buscando el mejor lugar para disfrutar de un desfile que no decepcionó absolutamente a nadie.
La Entrada Cristiana avanzó entre aplausos constantes, pasodobles y marchas cristianas interpretadas por bandas de música que hicieron vibrar a todo el recorrido. Los trajes, los boatos, la puesta en escena y el orgullo con el que desfilaban las comparsas ofrecieron imágenes realmente espectaculares. Uno de los momentos más comentados fue el protagonizado por la comparsa Tercio de Flandes, que presentó el boato “El milagro de Empel”, una representación cargada de simbolismo histórico y gran fuerza visual.
También desfilaron comparsas históricas del bando cristiano como Estudiantes, Labradores o Marinos, acompañadas por cargos festeros, carrozas y caballos que hicieron todavía más solemne el acto. La música volvió a jugar un papel fundamental durante toda la mañana, porque en Petrer las fiestas no se entienden sin sus bandas y sin esa conexión especial entre músicos, comparsistas y público.
Las fiestas comenzaron oficialmente el jueves por la noche con la tradicional Entrada y saludo de bandas de música y la interpretación multitudinaria del pasodoble “Petrel”, uno de esos momentos capaces de emocionar incluso a quien visita la localidad por primera vez. Miles de personas llenaron los alrededores del Castillo de Embajadas y los Jardines Alcalde Vicente Maestre para cantar al unísono una pieza que ya forma parte del alma festera petrerense. Este año la dirección del pasodoble corrió a cargo de Inma Mateu.
Otro de los actos más emotivos de estas fiestas se vivió el viernes con la tradicional Bajada de San Bonifacio Mártir. Miles de personas acompañaron al patrón desde su ermita hasta la iglesia de San Bartolomé en una procesión cargada de fervor popular, aplausos y emoción. La llegada del Santo a la plaça de Baix volvió a convertirse en una de las imágenes más simbólicas y queridas de las fiestas de Petrer.
Durante estos días también se están celebrando las tradicionales guerrillas de arcabucería, las embajadas mora y cristiana, la Retreta y numerosos actos religiosos y festivos que mantienen viva una celebración con más de 300 años de historia. Las fiestas de Moros y Cristianos de Petrer están consideradas entre las más antiguas de la provincia y cuentan con el reconocimiento de Interés Turístico Nacional desde 1966.
El ambiente en Petrer durante estos días es difícil de explicar si no se vive en persona. Hay música prácticamente en cada calle, cuartelillos llenos de vida, balcones decorados y miles de personas disfrutando de unas fiestas que combinan perfectamente tradición, convivencia y sentimiento popular. Precisamente esa implicación colectiva fue destacada esta semana por la alcaldesa de Petrer, Irene Navarro, quien aseguró que el municipio vive estas fiestas “con tanta emoción” porque forman parte esencial de la vida de la localidad.
Además, el Ayuntamiento ha reforzado este año las medidas preventivas y de seguridad con la instalación de Puntos Violeta y Arcoíris, así como el reparto de pulseras detectoras de drogas en bebidas para prevenir posibles agresiones o situaciones de riesgo durante las celebraciones.
Las fiestas continuarán hoy domingo con el Desfile de Honor, la Santa Misa en honor a San Bonifacio y la esperada Entrada Mora, mientras que mañana lunes tendrán lugar la Embajada Cristiana y la tradicional Subida del Santo, poniendo así el broche final a cinco días donde Petrer vuelve a demostrar que vive sus Moros y Cristianos con una pasión absolutamente única.
Paco Ciclón / Testigo de nuestras historias cotidianas/ AFPRESS