La música, los trajes, las escuadras, la caballería y el color del bando moro protagonizaron una de las grandes citas de las Fiestas de Agosto
Las calles del centro de Elche volvieron a vivir ayer una de las grandes noches de las Fiestas de Agosto con la celebración de la Entrada Mora, uno de los actos más espectaculares del calendario festero ilicitano. Desde las 20:00 horas, las comparsas del bando moro desfilaron ante miles de personas en una tarde-noche marcada por la música festera, el colorido de los trajes, las grandes formaciones y la cuidada puesta en escena que caracteriza a esta celebración.
La Entrada Mora volvió a demostrar la dimensión que han adquirido los Moros y Cristianos en Elche, una fiesta profundamente vinculada a la ciudad y a sus tradiciones, que cada mes de agosto convierte sus calles en un gran escenario en el que participan cientos de festeros y que reúne a vecinos y visitantes alrededor de una de las manifestaciones más reconocibles de las fiestas ilicitanas.
La espectacularidad de las escuadras volvió a ser uno de los grandes atractivos del desfile. Elaborados trajes, grandes tocados, capas, turbantes, elementos ornamentales y diferentes caracterizaciones llenaron el recorrido de una extraordinaria variedad visual, mientras las bandas de música acompañaban el paso de las distintas formaciones.
A ello se sumaron las coreografías y grupos de baile, las formaciones de festeros, los personajes que forman parte de los diferentes boatos y la presencia de caballería, creando un desfile en el que cada comparsa aporta su propia personalidad y contribuye a construir el gran espectáculo colectivo de la Entrada Mora.
Una tradición con siglos de historia
Los Moros y Cristianos forman parte desde hace décadas del paisaje festivo de Elche, aunque sus antecedentes históricos se remontan mucho más atrás. La Asociación Festera de Moros y Cristianos señala que la primera documentación localizada sobre esta celebración en la ciudad está fechada en 1744.
La fiesta adquirió una nueva dimensión en 1977, con la creación de la Asociación Festera de Moros y Cristianos, que inició una nueva etapa con el objetivo de extender y consolidar la celebración por todos los rincones de la ciudad. Desde entonces, el movimiento festero ha ido creciendo hasta configurar la estructura actual de comparsas y actos.
En la actualidad, el bando moro está integrado por siete comparsas: Musulmanes Almorávides, Huestes del Califa, Benimerines, Abassíes, Moros Sarracenos, Moros Tuareg y Abencerrajes. El bando cristiano cuenta igualmente con siete comparsas: Estudiantes, Astures, Filà Boscos, Caballeros Halcones, Caballeros Templarios, Piratas y Llauraors d’Elx.
La evolución de la fiesta también puede comprobarse en la importancia que han adquirido sus diferentes actos. Dianas, Entrada de Bandas, Entradas Mora y Cristiana, Alardo, Embajadas, Desfile Infantil, Bautizo de la Morería y Procesión forman parte de un calendario que combina música, pólvora, tradición, representación y participación ciudadana.
El gran espectáculo del bando moro
La Entrada Mora es mucho más que un desfile. Durante su recorrido, las comparsas presentan ante el público el trabajo desarrollado durante meses para preparar sus trajes, escuadras, músicas y diferentes elementos escénicos.
La imagen que ofrece el desfile es la de una fiesta que cuida especialmente la estética y la puesta en escena. Las formaciones avanzan acompañadas por sus bandas, mientras los diferentes grupos buscan sorprender al público con sus movimientos, coreografías y composiciones.
Desde las grandes escuadras perfectamente formadas hasta los detalles de los trajes, pasando por los grupos de baile, los participantes a caballo y los más pequeños, el desfile ofrece multitud de historias y escenas que explican por qué la fotografía se ha convertido también en una forma de conservar la memoria de estas fiestas.
Una fiesta construida por generaciones de ilicitanos
Uno de los principales valores de los Moros y Cristianos de Elche es precisamente su capacidad para transmitirse de generación en generación. Tras los trajes, las músicas y las grandes escuadras existe un movimiento festero formado por personas que durante todo el año trabajan para mantener viva una tradición que forma parte de la identidad festiva de la ciudad.
La propia Asociación Festera destaca que su crecimiento ha sido posible gracias a las personas de Elche que se han ido incorporando a este proyecto iniciado en 1977.
Esa continuidad se refleja también en las imágenes de la Entrada Mora: niños y mayores, veteranos y nuevos festeros, grandes escuadras y pequeños grupos comparten durante unas horas las calles de la ciudad y convierten el desfile en una celebración colectiva.
La respuesta del público volvió a poner de manifiesto el interés que despiertan estos actos. La Entrada Mora fue, de hecho, uno de los eventos de las Fiestas Patronales de 2026 que mayor demanda registró en el sorteo municipal de localidades, con 1.634 solicitudes, por detrás de las representaciones del Misteri d’Elx y por delante de las Embajadas.
Elche vive sus fiestas
Con la Entrada Mora, las Fiestas de Agosto avanzan hacia sus jornadas centrales. El programa de Moros y Cristianos contempla para el domingo 9 de agosto el Alardo a las 09:00 horas, el Desfile Infantil a las 20:00 horas y las Embajadas Mora y Cristiana a las 22:00 horas en el Palacio de Altamira. El lunes 10 llegará la Entrada Cristiana, también a las 20:00 horas.
La Entrada Mora deja tras de sí una nueva colección de imágenes que permiten conservar parte de lo vivido ayer en las calles de Elche. Fotografías de una fiesta que, más allá del espectáculo que ofrece durante sus desfiles, representa el trabajo, la ilusión y la participación de generaciones de ilicitanos.
Porque cuando las comparsas salen a la calle, Elche no solo contempla un desfile: vive una de sus tradiciones más arraigadas.
Paco Ciclón / Testigo de nuestras historias cotidianas / AFPRESS