La IA entrenada para emular el comportamiento humano llega a Elche

inteligencia artificial en Elche

Elche se siente más conectada con la IA que nunca. Caminar por la ciudad basta para notar la presencia de la inteligencia artificial: desde charlas en congresos hasta cursos en universidades y ferias industriales. Por ejemplo, hace pocos días el Centro de Congresos de Elche reunió a representantes municipales, sindicatos y empresas para hablar de “la IA y su impacto en la forma de trabajar”. Allí el concejal Samuel Ruíz resumió el objetivo: “mejorar nuestras cifras de empleo” mediante la formación en nuevas tecnologías. En esa jornada quedó claro que la digitalización debe ir de la mano del bienestar de las personas y que integrar la IA en la ciudad requiere siempre «diálogo, formación y colaboración». En otras palabras, la IA no llega a Elche para sustituir a nadie, sino para potenciar la creatividad y la productividad locales respetando el factor humano.

Empleo, empresas y economía local

El Ayuntamiento y la UMH están impulsando la IA en el tejido productivo ilicitano. Por un lado, el Parque Científico UMH ofreció un curso práctico de IA para PYMEs locales, enseñando a los participantes a usar herramientas como ChatGPT, Canva AI, Zapier o Google AI Studio en su día a día empresarial. El objetivo es que emprendedores y pymes aprendan a integrar estas tecnologías para generar contenidos, automatizar tareas o mejorar su marketing. Por otro lado, han surgido startups ligadas a la universidad. Por ejemplo, NeuroBlock, nacida en el PCUMH, ha creado un “ecosistema innovador” que combina IA, blockchain y big data para acercar herramientas tecnológicas avanzadas a las pequeñas empresas. En resumen, Elche está formando a su gente en IA y apoyando proyectos locales: así la tecnología sirve para reindustrializar y hacer más competitivo el negocio sin dejar de lado el empleo.

Salud y bienestar comunitario

La sanidad ilicitana también siente el avance de la IA. En mayo de 2025 más de 70 profesionales asistieron en el Hospital General a una jornada sobre «Fundamentos de la IA en biomedicina». En esa cita, el doctor Andrés Navarro destacó que apostar por la IA es «clave para afrontar los retos del sistema de salud, mejorando la calidad asistencial y optimizando recursos». Durante el encuentro se presentaron varios proyectos locales de I+D: por ejemplo, REPSIQ, un sistema que crea entornos sensoriales de calma para pacientes psiquiátricos usando algoritmos de IA; o ODELIA, un proyecto para detectar cáncer de mama en resonancias mediante un modelo de aprendizaje en enjambre. Estos y otros estudios (como MAPAIN para el dolor crónico o ARES para analizar resistencias antibióticas) son fruto de equipos de médicos e ingenieros de Elche que aplican la IA a tratamientos concretos. El resultado es una atención sanitaria más personalizada y eficiente, donde los médicos cuentan con herramientas que emulan procesos humanos (aprendizaje y adaptación) para cuidar mejor de los pacientes.

Industria del calzado y comercio innovador

Elche sigue siendo epicentro del calzado español, y sus fábricas y ferias apuestan por la IA. En la feria Futurmoda las empresas de componentes explicaron cómo están integrando la IA en sus procesos de diseño, producción y robotización. Gracias a estos sistemas inteligentes, pueden optimizar tareas repetitivas, reducir errores y predecir tendencias de consumo. Como explicó el presidente de la Asociación Española de Componentes, la IA permite reindustrializar el sector apostando por la calidad: por ejemplo, usando inteligencia artificial para analizar datos de clientes o simular nuevos modelos de calzado. En la práctica, los obreros de Elche pueden emplear software de IA para visualizar innovaciones de producto o gestionar la producción con más exactitud. Así, el comercio local y la industria del calzado utilizan la IA para reforzar su competitividad sin perder la artesanía y tradición que los caracteriza

La IA ya ha echado raíces en Elche

Educación y emprendimiento tecnológico

La cara más humana de la IA en Elche la ponen los robots sociales y los proyectos educativos. En el Parque Científico UMH surgió Aisoy Robotics, una empresa que crea pequeños robots «emocionales» programables que simulan rasgos humanos. Estos autómatas (modelos Aisoy KIK, EMO, etc.) pueden mostrar alegría, tristeza o humor, e incluso «almacenan experiencias en su memoria para responder de manera similar a como lo haría una persona». Hoy se usan como herramienta de apoyo en más de cien colegios y centros terapéuticos, por ejemplo, con niños con autismo, donde el robot acompaña y enseña mediante la interacción afectiva. Además, Elche forma a las futuras generaciones en IA: la UMH ya ofrece grados y talleres de ciencia de datos y robótica, y también emergen startups locales como la mencionada NeuroBlock (mercado de datos). En conjunto, estos esfuerzos muestran cómo la ciudad transforma la IA en una aliada educativa y empresarial, siempre con un enfoque ético y orientado a las personas.

En definitiva, la inteligencia artificial entrenada para imitar el comportamiento humano ya ha echado raíces en nuestra ciudad. Desde debates abiertos en el Centro de Congresos hasta innovaciones en los hospitales y las fábricas de calzado, la IA influye en todos los ámbitos de Elche. Como recordaron los expertos locales, esta revolución tecnológica no puede desligarse del factor humano: exige diálogo, formación y colaboración para que beneficie a la comunidad. Elche encara este futuro con una visión muy clara: usar la IA para mejorar la vida de sus ciudadanos sin perder su esencia humana.

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