La playa de La Marina, en el término municipal de Elche, ha vivido este martes una jornada muy especial con la suelta al mar de 36 tortugas bobas (Caretta caretta), nacidas en el litoral ilicitano durante el verano de 2024 y cuidadas durante un año en las instalaciones de la Fundación Oceanogràfic de Valencia. Este acto simbólico y de gran valor ecológico ha coincidido con la celebración del Día Mundial del Hábitat, reforzando el compromiso del municipio con la protección del medio ambiente y la biodiversidad marina.
Los ejemplares, procedentes de dos nidos localizados el pasado año en la playa de Arenales del Sol, han regresado al Mediterráneo tras completar el programa de recuperación conocido como “Head Starting”, que garantiza un mayor índice de supervivencia en sus primeros meses de vida. Durante este periodo, las tortugas han recibido cuidados veterinarios, alimentación adaptada y seguimiento ambiental en las instalaciones del Oceanogràfic, uno de los centros de conservación marina más prestigiosos de Europa.
El acto ha contado con la participación de escolares del CEIP La Marina, quienes han vivido de cerca el momento en que los pequeños ejemplares se deslizaban hacia el mar. También han asistido el alcalde de Elche, Pablo Ruz; el concejal de Medio Ambiente, José Antonio Román; la edil de Educación, María Bonmatí y varios voluntarios de la Fundación Oceanogràfic, que explicaron a los niños el proceso de incubación y crecimiento de esta especie protegida.
El alcalde Pablo Ruz destacó durante el acto que “el mar no debe ser un espacio desierto, sino lleno de vida”. Subrayó además que “la presencia de tortugas en nuestras playas es la mejor señal de que tenemos un litoral virgen, natural y lleno de vida que debemos seguir cuidando y protegiendo”. Sus palabras reflejaron el orgullo de una ciudad que cada año redobla esfuerzos para conservar su patrimonio natural.
El verano de 2024 marcó un hito para Elche, que se consolidó como uno de los puntos más importantes de anidación de tortuga boba en la Comunidad Valenciana. El primer nido fue localizado a mediados de junio y, pocos días después, se descubrió un segundo en la misma zona de Arenales del Sol. Ambos fueron protegidos y monitorizados por personal especializado, confirmando el alto valor ecológico del litoral ilicitano y la idoneidad de sus playas para esta especie.
Desde la Fundación Oceanogràfic, la coordinadora del programa, Beatriz Domínguez, explicó que “la Comunidad Valenciana está viviendo un hecho histórico, ya que cada año se detectan más nidos de tortuga boba en nuestras costas, lo cual es una magnífica noticia”. Añadió que “gracias al programa Head Starting conseguimos que la tasa de supervivencia de las crías supere el 90 %, lo que garantiza que nuestras playas sigan acogiendo nuevas generaciones de tortugas en el futuro”.
Por su parte, el concejal de Medio Ambiente, José Antonio Román, puso en valor el trabajo desarrollado durante años para proteger la franja costera del municipio:
“En Elche se ha hecho un gran trabajo durante mucho tiempo y ahora estamos recogiendo los frutos con la llegada de más tortugas a nuestras playas. Seguiremos reafirmando este compromiso, porque el futuro de Elche es fantástico, también en el ámbito ambiental”, señaló.
La jornada, cargada de emoción y significado, concluyó entre aplausos y sonrisas, especialmente de los más pequeños, que fueron testigos directos de cómo las tortugas emprendían su camino hacia el mar. Una imagen que resume la esperanza y la responsabilidad compartida de cuidar el entorno natural que rodea a Elche.