La Iglesia de San Juan Bautista, en el barrio del Raval, acogió anoche el concierto de clausura de la XVI Semana de Bach, una cita ya consolidada dentro de la agenda cultural local que volvió a reunir a público en torno a la música barroca.
Con acceso libre hasta completar aforo, el templo se convirtió en el escenario de un cierre marcado por la cercanía y el respeto hacia una obra que, siglos después, sigue emocionando. La propuesta giró en torno a la cantata, una de las formas más representativas del repertorio de Johann Sebastian Bach, y permitió al público adentrarse en una música tan exigente como profundamente expresiva.
El programa incluyó la Cantata BWV 67, “Halt im Gedächtnis Jesum Christ”, y la Cantata BWV 80, “Ein feste Burg ist unser Gott”, dos piezas que combinan coro, orquesta y solistas en una estructura rica y llena de matices. La interpretación corrió a cargo del Coro Canticum Novum y la orquesta Musiké Hemera, bajo la dirección de Rubén Pacheco.
El elenco de solistas, formado por Carmen Muñoz (soprano), Lorena Guijalba (alto), Javier Cuenca (tenor) y José Antonio Cecilia (bajo), completó una actuación que puso en valor el trabajo conjunto entre voces e instrumentistas.
Más allá del programa, el concierto volvió a demostrar la importancia de este tipo de iniciativas culturales, que acercan la música clásica al público sin barreras y contribuyen a mantener viva una tradición musical de gran valor. La Semana de Bach se despide así de su decimosexta edición reafirmando su papel dentro del panorama cultural de la ciudad.
Fotografía y vídeo: Javier Gerardo / AFPRESS
Paco Ciclón / Vecino de Elche y testigo de nuestras historias cotidianas