Hay obras que no solo cambian el paisaje urbano, sino también la forma de vivir un barrio. La pasarela peatonal de Altabix es una de ellas. Tras más de una década de espera, esta infraestructura permitirá conectar por fin los sectores E-24 y E-20, separados hasta ahora por la línea ferroviaria Alicante-Murcia.
Este lunes, el alcalde de Elche, Pablo Ruz, ha visitado los trabajos finales de colocación de la pasarela, acompañado por la tercera teniente de alcalde, Aurora Rodil; el concejal de Estrategia Municipal, Francisco Soler; y el concejal de Servicios Públicos, Claudio Guilabert. La previsión municipal es que la pasarela esté abierta al público durante el mes de febrero.
“Estamos finalizando los trabajos de esta estructura definitiva y el objetivo es que en el plazo de un mes ya esté en funcionamiento”, ha explicado Ruz, quien ha definido la actuación como “una noticia extraordinaria para los vecinos de este entorno, que llevaban once años esperándola”.
La colocación del tablero se realizó durante la madrugada del sábado 10 al domingo 11 de enero, aprovechando la suspensión del tráfico ferroviario y tras contar con la autorización de Adif. No fue una operación sencilla: se trata de una estructura de 5,5 metros de ancho y 44 metros de longitud, que se eleva a siete metros sobre las vías debido a los desniveles existentes en el terreno.
El diseño prioriza la accesibilidad y la seguridad. La pasarela contará con dos rampas de acceso desde la calle Pintor José Cañizares, además de una escalera y otra rampa en el extremo sur del tablero. Todo el entorno será reurbanizado para facilitar el tránsito de peatones, personas con movilidad reducida y bicicletas, incorporando además zonas verdes e iluminación led.
Aurora Rodil ha recordado que este proyecto “era un compromiso de este gobierno con el barrio de Altabix y con toda la ciudad”, y ha mostrado su satisfacción por haberlo cumplido. “Muy pronto podremos disfrutar de esta pasarela y seguiremos trabajando en esta línea de transformación urbana”, ha señalado.
La inversión total asciende a 2,8 millones de euros, financiados íntegramente con presupuesto municipal. Más allá de la cifra, la pasarela supondrá un cambio real en el día a día del vecindario, que hasta ahora debía bordear las vías ferroviarias para desplazarse entre ambos sectores. La estructura está formada por más de 2.000 piezas, fabricadas por bloques en Orihuela y trasladadas posteriormente a Elche para su montaje definitivo.
Para Claudio Guilabert, se trata de “un proyecto clave para revitalizar esta zona y dar respuesta a una reivindicación histórica de un barrio que se sentía separado, pese a estar a escasos metros”. En la misma línea, Francisco Soler ha destacado que esta obra “es el resultado de los presupuestos aprobados en los últimos tres años, con una importante carga inversora cuyos frutos ya empiezan a verse”.
Si todo avanza según lo previsto, febrero marcará un antes y un después en la movilidad y la cohesión urbana de Altabix, cerrando una brecha física y simbólica que llevaba demasiado tiempo abierta.