La Playa de Levante se convierte en campo de batalla con el Asalto Moro de Santa Pola

Moros y cristianos llevan la pólvora, los combates y la recreación festera hasta la arena en el inicio de los actos grandes de las fiestas santapoleras

La Playa de Levante de Santa Pola ha amanecido hoy convertida en un particular campo de batalla. La arena, habitualmente escenario de jornadas de playa y actividad turística, ha acogido el Asalto Moro, una de las representaciones más singulares de las Fiestas Patronales y de Moros y Cristianos de la localidad.

Desde primera hora de la mañana, frente al Ayuntamiento, el ambiente festero ha ido tomando la playa hasta dar paso a una representación en la que la pólvora, los enfrentamientos, las armas, los escudos, las banderas y los trajes de los participantes han transformado durante unas horas el paisaje marinero de Santa Pola.

El acto estaba previsto a las 10:00 horas y ha contado con disparo de arcabucería, tal y como establece el programa oficial de las fiestas.

Una batalla entre arena, mar y pólvora

La particularidad del Asalto Moro de Santa Pola está también en su escenario. La representación se desarrolla sobre la propia arena de la Playa de Levante, con el Mediterráneo como telón de fondo y cientos de espectadores siguiendo la acción desde las zonas acotadas.

Las fotografías realizadas durante la mañana muestran la variedad de situaciones que genera la representación. En unas imágenes, los participantes aparecen inmersos en combates con espadas; en otras, las formaciones avanzan por la arena acompañadas por sus estandartes y banderas.

También hay espacio para las escenas más teatrales, con personajes caracterizados y momentos de tensión propios de una representación que busca trasladar al público al enfrentamiento entre ambos bandos.

El resultado es una sucesión de imágenes en las que la fiesta se mezcla con la interpretación y la fotografía de acción, aprovechando además las condiciones particulares de una mañana en la playa.

Espadas, escudos y arqueros sobre la arena

Uno de los aspectos más llamativos que deja la cobertura fotográfica es la variedad de elementos utilizados durante el espectáculo.

Las espadas protagonizan diferentes escenas de combate mientras los escudos se convierten en un elemento visual fundamental para identificar las formaciones cristianas y moras. También destacan las escenas protagonizadas por grupos de arqueros, con los participantes formando una línea sobre la arena y apuntando sus arcos al frente.

Los colores de los escudos, las banderas oscuras del bando moro y las diferentes indumentarias contribuyen a crear una escenografía especialmente fotogénica.

En medio de la acción aparecen también escenas más personales. Rostros caracterizados, personajes que interactúan entre sí y pequeños grupos de participantes permiten descubrir que detrás del gran espectáculo existe también una importante dimensión humana.

El público, parte del escenario

La representación no se desarrolla aislada del resto de la playa.

Tras las vallas, vecinos, visitantes y aficionados a las fiestas siguen cada uno de los movimientos de los participantes.

La playa aparece, de esta manera, dividida entre el espacio reservado a la representación y las zonas desde las que el público contempla una escena que durante el resto del año resultaría completamente inesperada en este lugar.

Una tradición que necesita preparación

Que el Asalto Moro pueda desarrollarse durante la mañana de las fiestas es el resultado de un trabajo que comienza mucho antes del día de la representación.

Durante el mes de agosto, la Playa de Levante tuvo que ser acotada en diferentes jornadas para permitir los ensayos de la escenificación. El Ayuntamiento informó de que los ensayos se realizaron los lunes y jueves de agosto, en la zona comprendida desde la pasarela situada junto al Ayuntamiento hasta las carpas de la playa accesible.

Ese trabajo previo se percibe finalmente en la coordinación de los diferentes grupos que participan en la representación, en los movimientos de las formaciones y en la sucesión de escenas que convierten la playa en un escenario festero.

Santa Pola abre con pólvora sus días grandes

El Asalto Moro ha servido para abrir la programación de los actos de Moros y Cristianos de las Fiestas Patronales de Santa Pola, declaradas de Interés Turístico Autonómico de la Comunitat Valenciana. Las celebraciones se desarrollan del 31 de agosto al 8 de septiembre en honor a la Virgen de Loreto.

La jornada festera continuará con el Himno de la Asociación, el pasacalles musical y la mascletà, mientras que por la tarde llegarán nuevos actos de Moros y Cristianos, entre ellos la entrada de cargos festeros, la Embajada Mora, la Sostracà y la Entrada Mora con la retirada cristiana.

Mañana miércoles será el turno de la Embajada Cristiana y la Reconquista, con un nuevo combate simulado de arcabucería, antes de que el jueves llegue uno de los momentos centrales de estas fiestas: la Entrada de Moros y Cristianos por las calles de Santa Pola.

Una mañana para mirar a través de la cámara

El Asalto Moro deja así una de esas escenas que difícilmente pasan desapercibidas. La arena de la Playa de Levante se ha llenado durante unas horas de personajes, armas, escudos, banderas, formaciones y pólvora, mientras el público seguía desde primera línea una representación que forma parte de la identidad festera de Santa Pola.

Una mirada fotográfica a una mañana en la que Santa Pola ha cambiado por unas horas la tranquilidad de su playa por el sonido de la pólvora y el enfrentamiento simbólico entre moros y cristianos.

.

Paco Ciclón / Testigo de nuestras historias cotidianas/ AFPRESS

Ir al contenido