La retirada de la estructura que durante años sostuvo la fachada permitirá recuperar la circulación este viernes por la tarde mientras avanzan los trabajos para construir el nuevo edificio municipal
La imagen de la Plaza de la Constitución está empezando a cambiar. Después de años condicionada por los elementos de apuntalamiento de la fachada del antiguo edificio de Riegos El Progreso, la zona afronta ahora una nueva etapa con el desmontaje prácticamente finalizado y la previsión de recuperar la circulación de vehículos este viernes 4 de septiembre por la tarde.
El alcalde, Pablo Ruz, ha visitado este jueves la actuación acompañado por el vicealcalde y concejal de Estrategia Municipal, Francisco Soler, para comprobar sobre el terreno el estado de unos trabajos que han permitido retirar la fachada pieza a pieza y conservar sus elementos protegidos.
“A partir de mañana ya, esta calle volverá a la normalidad”, ha señalado Ruz, quien ha recordado que durante los últimos diez años la zona ha estado condicionada por los anclajes y las estructuras de sostén instaladas frente al antiguo inmueble.
La intervención ha requerido el desmontaje manual de los elementos de la fachada. Los sillares han sido numerados para garantizar que puedan ser recuperados y posteriormente incorporados al nuevo edificio, respetando sus dimensiones y configuración originales. El Ayuntamiento ha trasladado estas piezas al almacén municipal, donde serán limpiadas y restauradas.
La conservación de la fachada forma parte del proyecto para levantar un nuevo inmueble municipal en la parcela. El Ayuntamiento ya había anunciado que elementos como el frontón, la cornisa, los sillares y el zócalo serían desmontados, catalogados y almacenados para su posterior reposición.
Últimos trabajos antes de recuperar la circulación
Todavía quedan algunas tareas antes de que los vehículos puedan volver a circular con normalidad. Según ha explicado el alcalde, este viernes se retirarán los últimos escombros y se acondicionará y asfaltará la zona afectada por la retirada de las estructuras de hormigón.
La previsión municipal es que la circulación pueda recuperarse a partir de la tarde del viernes 4 de septiembre. La actuación permitirá avanzar también en la recuperación de la configuración de la vía, que durante años se ha visto condicionada por el apuntalamiento de la fachada.
El siguiente paso será realizar las catas arqueológicas y los estudios geotécnicos necesarios para continuar con la preparación del proyecto del nuevo edificio.
Un nuevo edificio municipal
El futuro inmueble contará con sótano, planta baja y cuatro alturas, con una superficie construida prevista de 920 metros cuadrados. El edificio estará destinado a oficinas municipales y permitirá reorganizar servicios.
El presupuesto estimado para su construcción asciende a 1,9 millones de euros, según los datos facilitados por el Ayuntamiento.
La actuación pretende recuperar este espacio del centro de la ciudad y, al mismo tiempo, mantener los elementos arquitectónicos protegidos de la antigua fachada. El proyecto contempla que estos elementos históricos vuelvan a formar parte del nuevo inmueble.
Francisco Soler ha señalado que “lo más importante era llegar hasta aquí” y ha explicado que ahora se desarrollarán las catas necesarias para continuar con la tramitación y poder sacar adelante posteriormente la licitación de las obras.
La información publicada hoy por Radio Elche apunta a que la previsión municipal es licitar la construcción a principios del próximo año, aunque esta cuestión queda todavía pendiente de completar las fases previas necesarias.
Más luz para la Plaza de la Constitución
Los trabajos no se limitan al solar del antiguo edificio. El Ayuntamiento también está actuando en el entorno de la Plaza de la Constitución con la reposición de aceras y mejoras en la iluminación.
La intención, según ha explicado el alcalde, es instalar nuevos puntos de luz que permitan mejorar la iluminación de la plaza. La actuación se suma así a la transformación que está experimentando este punto del centro histórico.
La intervención en Riegos El Progreso supone, en definitiva, el final de una etapa marcada durante años por el apuntalamiento de la fachada y abre otra en la que el objetivo es conservar sus elementos históricos mientras se prepara la construcción de un nuevo edificio municipal.
La fachada no desaparece del todo. Sus piezas han sido cuidadosamente numeradas y almacenadas para que puedan volver a formar parte del futuro inmueble, manteniendo así una parte de la memoria arquitectónica de este lugar.
