Hay gestos pequeños que, en el día a día de un hospital o de un centro de salud, marcan una gran diferencia. Reducir el miedo, aliviar la tensión y hacer más llevadero un procedimiento tan común como una extracción de sangre es el objetivo de la nueva iniciativa puesta en marcha por el Departamento de Salud de Elche–Hospital General, que ha comenzado a utilizar gafas de Realidad Virtual como apoyo no farmacológico en pacientes con niveles moderados o altos de ansiedad.
La medida, implantada el pasado sábado 7 de febrero y comunicada hoy lunes, supone un paso más en la apuesta por la humanización de la asistencia sanitaria y sitúa al departamento ilicitano como referente pionero en España dentro del ámbito de la sanidad pública. No se trata de una experiencia puntual ni de un proyecto piloto aislado, sino de una incorporación real y sostenida en la práctica clínica habitual.
De la investigación a la práctica clínica diaria
La Realidad Virtual se ha desplegado por primera vez en Atención Primaria, alcanzando las seis zonas básicas de salud del departamento, y también en el Servicio de Hematología del hospital. Este enfoque transversal permite que la iniciativa beneficie tanto a pacientes atendidos en el ámbito hospitalario como a aquellos que realizan controles analíticos periódicos en su centro de salud.
El proyecto se apoya en la evidencia científica generada por un estudio liderado por profesionales de Enfermería del Laboratorio y del Hospital de Día de Hematología, desarrollado en colaboración con AIJU (Instituto Tecnológico del Producto Infantil y del Ocio). Los resultados han sido validados por la comunidad científica internacional tras su publicación en la revista especializada Virtual Reality, lo que ha permitido trasladar los datos de la investigación a la práctica clínica con garantías de seguridad y eficacia.
Menos ansiedad, mejores extracciones
El jefe del Servicio de Hematología, Venancio Conesa, ha subrayado que uno de los principales valores del proyecto es su integración real en el circuito asistencial. “La singularidad de esta iniciativa es que no se queda en una experiencia aislada, sino que se extiende a distintos niveles del departamento, desde el hospital hasta los centros de salud”, ha explicado.
El uso de Realidad Virtual permite ofrecer al paciente una alternativa no farmacológica para reducir el miedo y la ansiedad que muchas personas experimentan ante una punción. Esta disminución de la tensión no solo mejora la experiencia del paciente, sino que también facilita la colaboración durante la extracción, reduce movimientos bruscos y contribuye a obtener muestras de mayor calidad, un aspecto clave para garantizar resultados analíticos fiables.
Atención Primaria, clave en la implantación
El director médico de Atención Primaria, Jorge Guijarro, ha destacado la importancia de iniciar la implantación en los centros de salud, donde se concentra el mayor volumen de extracciones y el seguimiento continuado de pacientes crónicos. “Atención Primaria es la puerta de entrada al sistema. Reducir la ansiedad en este entorno ayuda a evitar retrasos, ausencias o incluso la evitación de controles analíticos, mejorando la experiencia del paciente desde el primer contacto”, ha señalado.
Además de los beneficios emocionales, la iniciativa contribuye a reforzar la continuidad asistencial y a optimizar la eficiencia del proceso, al facilitar que los pacientes mantengan sus controles de forma regular.
Seguridad, formación y nuevas líneas de investigación
La seguridad del paciente ha sido uno de los ejes del despliegue. Para ello, el departamento ha definido un protocolo de actuación específico y ha formado al personal sanitario para identificar cuándo está indicado el uso de la Realidad Virtual.
Según ha explicado Esther Soler-Climent, coordinadora del Área de I+D+i de Enfermería y Fisioterapia, esta iniciativa se enmarca en un contexto de impulso de la investigación en enfermería. En las próximas semanas, el departamento avanzará en una nueva línea estratégica a través del proyecto INMERSANA, que incorporará Realidad Mixta en el entorno perioperatorio, en colaboración con AIJU y la Universidad Europea.
A diferencia de la Realidad Virtual, la Realidad Mixta no aísla completamente al usuario, sino que integra elementos virtuales manteniendo el contacto con el entorno real, una característica especialmente adecuada para el bloque quirúrgico, donde la orientación y la sensación de control son fundamentales.
Con iniciativas como esta, la sanidad pública de Elche continúa dando pasos firmes hacia un modelo asistencial más humano, donde la tecnología se pone al servicio del bienestar del paciente.
