La tarde del 15 de agosto ha vuelto a dejar en la Basílica de Santa María uno de esos momentos que los ilicitanos esperan durante todo el año. La Festa, segunda parte del Misteri d’Elx, ha culminado con la coronación de la Virgen de la Asunción como Reina y Señora de Cielos y Tierra, poniendo en escena uno de los momentos más emocionantes de la tradición ilicitana.
Tras las celebraciones de estos días, la ciudad ha vuelto a encontrarse con su patrona en el interior de Santa María. Allí, sobre el escenario del Misteri, la representación ha recreado la Asunción y Coronación de la Virgen, una escena que forma parte del drama sacro-lírico de origen medieval que Elche celebra cada año los días 14 y 15 de agosto.
No es simplemente el final de una representación. Para quienes viven estas fiestas desde dentro, la coronación es uno de esos instantes en los que tradición, fe, música y memoria colectiva parecen concentrarse en unos minutos. La Virgen vuelve a ocupar el centro de la escena y la Basílica se convierte, una vez más, en el corazón de La Festa.
La coronación que cierra La Festa
El Misteri d’Elx se divide en dos partes. El 14 de agosto se representa La Vespra, mientras que el 15 llega La Festa, en la que se desarrolla la parte final del drama y se representa la Asunción y Coronación de la Virgen María.
Es precisamente en este segundo acto cuando la Virgen es coronada como Reina y Señora de Cielos y Tierra y asciende a los cielos acompañada por los elementos de la tramoya aérea del Misteri.
La escena resume buena parte del significado de La Festa. La muerte, la Asunción y la Coronación de María se suceden dentro de una representación que ha conseguido conservar hasta nuestros días una tradición escénica de origen medieval.
Durante unos instantes, todas las miradas se concentran en lo alto de la Basílica. La maquinaria aérea, los cantos y la puesta en escena vuelven a hacer posible una imagen que los ilicitanos conocen desde pequeños y que, pese a repetirse año tras año, mantiene intacta su capacidad para emocionar.
Santa María vuelve a vestirse de Festa
La Basílica de Santa María no es un escenario cualquiera para esta celebración. Es el lugar donde el Misteri d’Elx se representa cada año y donde esta tradición ha permanecido viva durante siglos.
El Patronato del Misteri recuerda que La Festa es una obra de origen medieval declarada Monumento Nacional en 1931 e incluida en 2001 por la UNESCO en la primera Proclamación de las Obras Maestras del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad.
Durante estos días, Santa María cambia por completo. El cielo del Misteri cubre la parte superior de la basílica y la tramoya permite que los distintos personajes y elementos aéreos formen parte de una representación que continúa utilizando procedimientos artesanales y mecanismos conservados a lo largo del tiempo.
Todo conduce hacia este momento. Después de La Vespra, de la jornada del 15 de agosto y de la representación de La Festa, la Virgen vuelve a ser coronada ante los asistentes.
Una tradición que sigue reuniendo a los ilicitanos
La celebración de este 15 de agosto vuelve a poner de manifiesto la relación entre la Virgen de la Asunción y la ciudad. La Festa nació precisamente como celebración dedicada a la patrona y continúa siendo uno de los principales elementos de las fiestas de agosto.
La jornada de hoy ha tenido además otro de sus momentos tradicionales con la procesión-entierro de la Virgen de la Asunción, celebrada durante la mañana por las calles de la ciudad. Por la tarde, la atención regresó a Santa María para vivir la segunda parte del Misteri.
Así se completa un ciclo de días en los que Elche ha vuelto a vivir sus tradiciones más importantes: la pólvora de la Nit de l’Albà, la Roà, la procesión de la patrona y las representaciones del Misteri d’Elx.
Y entre todas esas imágenes queda una especialmente reconocible: la Virgen elevándose hacia el cielo de Santa María después de haber sido coronada como Reina y Señora de Cielos y Tierra.
Es el momento que marca el final de La Festa, pero también una de esas escenas que hacen entender por qué el Misteri sigue siendo una parte tan profunda de la vida de la ciudad.
Porque cuando la Virgen vuelve a subir al cielo de Santa María, no termina solamente una representación. Termina otro 15 de agosto y, con él, una nueva edición de esa tradición que los ilicitanos llevan generaciones haciendo suya.
Crónica: AFPRESS
Fotografías: Paco Ciclón y Alberto Carrillo / AFPRESS