Con una voz inconfundible, una mirada libre y una pamela siempre colorida, Lola Puntes Rodríguez dejó una huella imborrable en Elche. Aunque nació en Barcelona en 1941, fue Elche —la ciudad a la que llegó siendo una niña de 11 años— la que moldeó su trayectoria y se convirtió en el gran escenario de su vida. A los 15 ya conquistaba las ondas de Radio Elche tras superar un casting, iniciando así una carrera pionera en los medios de comunicación locales.
Su voz volvió a sonar en los 80 junto a Pepe Andreu en Radio Cadena Española (más tarde RNE), y en 1987 se incorporó a TeleElx, donde dirigió durante doce años el popular programa “Las cosas de Lola”.
Más allá de la radio y la televisión, su firma también brilló en la prensa escrita, con colaboraciones en diarios como La Verdad, ABC, Información y otras cabeceras locales como Periódico Elche y Baix Vinalopó.
Lola no solo informaba: inspiraba. Su estilo personal, lleno de color y fantasía, la convirtió en un símbolo inolvidable de la vida ilicitana. Como recuerda su hermana, Lola adoptó un “personaje” para TeleElx: vestidos llamativos, pamelas de ala ancha y tacones que sabía lucir como nadie. A veces, incluso jugaba con la simetría de su vestuario: un zapato azul y otro rojo. Era su forma de decir que la diferencia también tiene cabida en lo cotidiano.
En palabras del periodista Joaquín López, al año de su muerte “Lola y su pamela fueron un icono para el progreso” de una sociedad que empezaba a despertar a nuevos mensajes y maneras de compartir la vida. Exuberante, extrovertida, empática y generosa, fue para muchos una mujer adelantada a su tiempo, que abría caminos con su sola presencia.
También dejó huella en la literatura. El 13 de diciembre de 2009 presentó en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Elche su libro Cuentos de los bosques de palmeras, una obra que respira ternura y memoria. En él reunió relatos ambientados en la Elche de siempre, esa que pervive entre las palmeras urbanas y las anécdotas familiares.
Con fotografías antiguas y el apoyo de sus seres queridos en el diseño, el libro se agotó rápidamente, convirtiéndose en una pequeña joya para los amantes de la ciudad.
Elche nunca ha olvidado a Lola. El 8 de marzo de 2017, Día Internacional de la Mujer, el Ayuntamiento le rindió homenaje con la inauguración del Jardín Lola Puntes en Carrús. Allí, unos tacones gigantes y otros elementos decorativos recuerdan su presencia inconfundible.
Y en marzo de 2023 se creó el Premio “Lola Puntes” por la Igualdad, que en su primera edición fue otorgado a la profesora Nuria Reche Tello. El galardón, entregado en la tradicional “Cena por la Igualdad” organizada por el PSOE de Elche, honra a mujeres comprometidas con la justicia social, siguiendo el ejemplo de Lola.
Lola Puntes Rodríguez fue, ante todo, una mujer libre. Una voz cálida, un personaje vibrante, una luchadora incansable por la cultura y la igualdad. Conectó la vieja y la nueva Elche, y dejó tras de sí un legado que sigue inspirando. Hoy, cuando recordamos su figura, no hablamos solo de una periodista o de una escritora: hablamos de una forma luminosa de estar en el mundo.
