La asociación Los Amigos del Villalobos ha realizado recientemente una visita al Museo Escolar de Puçol, donde ha formalizado la entrega de su fondo fotográfico, un archivo que reúne imágenes de los almuerzos celebrados durante años, cada miércoles, en el emblemático establecimiento ilicitano Villalobos.
El material donado recoge fotografías de los numerosos encuentros mantenidos por este grupo, que cuenta con más de 35 miembros, junto a invitados e invitadas que han compartido mesa y conversación en una cita que se ha convertido en tradición. Con esta cesión, el colectivo contribuye a la conservación de una parte de la memoria social vinculada a la vida cotidiana de Elche.
El Museo Escolar de Puçol, reconocido por la UNESCO como ejemplo de buenas prácticas en la salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial, custodia desde hace décadas fondos documentales y materiales que reflejan la historia local. La incorporación del archivo gráfico de Los Amigos del Villalobos se suma así a un proyecto museístico que destaca por preservar no solo objetos, sino también costumbres, testimonios y experiencias colectivas.
Durante la visita, los integrantes del grupo estuvieron acompañados por el director del museo, Rafa Martínez. En un gesto simbólico, hicieron entrega de uno de sus bocadillos conmemorativos, elemento que forma parte de la identidad de estos encuentros semanales y que representa el espíritu de convivencia que ha caracterizado sus almuerzos.
La jornada concluyó con un momento festivo en el que se entonaron las canciones tradicionales que suelen acompañar sus reuniones. Finalmente, todos los asistentes posaron a las puertas del Museo Escolar de Puçol para inmortalizar el encuentro y dejar constancia de un día que refuerza el vínculo entre una asociación ilicitana y una institución cultural de referencia.
El establecimiento Villalobos, conocido en la ciudad por su trayectoria y por acoger durante años estos almuerzos de los miércoles, ha sido punto de encuentro para diferentes generaciones de ilicitanos. La recopilación fotográfica entregada al museo no solo documenta esos momentos, sino que también refleja la dimensión social de estos encuentros, en los que la gastronomía y la amistad han ido de la mano.
La incorporación de este fondo al Museo Escolar de Puçol garantiza su conservación y difusión futura, integrándolo en un espacio dedicado a la memoria colectiva de la pedanía y del conjunto del municipio. Con iniciativas como esta, el museo amplía su archivo y fortalece su papel como centro de referencia en la preservación del patrimonio local.
La visita de Los Amigos del Villalobos supone, en definitiva, un gesto de compromiso con la historia compartida y con la transmisión de vivencias que forman parte del tejido social ilicitano.