Los vecinos de Els Cremats vuelven a la calle contra los malos olores de la planta de residuos

Los malos olores de la planta de tratamiento de residuos de Els Cremats vuelven a colocar sobre la mesa un problema que los vecinos de las pedanías y urbanizaciones de esta zona llevan denunciando desde hace años.

La Asociación Afectados por los Olores de la Planta Els Cremats d’Elx ha convocado una protesta para el próximo sábado 17 de octubre, a las 12:00 horas, en la Plaza de Baix, bajo el lema «¡No más malos olores!». Así figura en el cartel de la convocatoria difundido por el colectivo, que anima a los vecinos a acudir y hacer visible públicamente su reclamación.

La movilización llega después de que los residentes del entorno hayan decidido organizarse formalmente. Según publicó Alicante Plaza el pasado mes de agosto, la asociación se constituyó legalmente en 2026 y agrupa a vecinos de las zonas afectadas. Junto a ella funciona una plataforma en la que participan asociaciones de Buenos Aires, Vallongas, Santa Ana, Bonavista y Altabix, además del colectivo ecologista Margalló.

Un problema que viene de lejos

Lo que está ocurriendo en Els Cremats no es una preocupación nueva. Los problemas relacionados con los olores de la planta vienen de muchos años atrás y han provocado diferentes reuniones, reclamaciones y movilizaciones vecinales.

En febrero de 2025, el Ayuntamiento de Elche informó de una reunión con vecinos de las pedanías próximas a la planta y anunció diferentes actuaciones para intentar reducir las molestias. Entre las medidas planteadas estaban el sellado de la balsa de lixiviados, la monitorización de los olores, la plantación de arbolado y la instalación de filtros en determinadas naves.

Por aquellas mismas fechas, los vecinos explicaban que el problema se había intensificado y reclamaban una actuación más amplia sobre las instalaciones. Entre las cuestiones señaladas entonces estaban la balsa de lixiviados, los cerramientos y determinados procesos de funcionamiento de la planta.

El propio Consorcio de Residuos del Baix Vinalopó comunicó posteriormente que durante 2025 había aplicado diferentes medidas para reducir las molestias: cambios en el tratamiento de lixiviados, cerramiento de la nave de fermentación, mejoras en los procesos de clasificación y selección, cubrición de la balsa y creación de una pantalla vegetal. También informó de la puesta en marcha de un canal específico para recibir avisos por episodios de malos olores y de una plataforma para registrar de forma continua las condiciones atmosféricas y determinados gases.

El Consorcio llegó a atribuir los episodios de malos olores registrados los días 16 y 17 de octubre de 2025 en la urbanización Buenos Aires a un hecho puntual relacionado con la activación del sistema de bombeo de lixiviados sin comprobar previamente las condiciones meteorológicas. Según su explicación, el proceso fue interrumpido después de detectar la situación.

Los vecinos aseguran que el problema continúa

Pese a esas actuaciones, los vecinos afectados sostienen que los olores continúan siendo una realidad.

En agosto de este año, representantes de la nueva asociación explicaron que durante el verano, y especialmente durante el mes de julio, habían vuelto a soportar episodios importantes. También señalaron que se habían instalado nuevos medidores, realizado mejoras en la chimenea y reforzado los controles, aunque consideraban que todavía quedaba trabajo por hacer.

La asociación ha solicitado además que la Generalitat Valenciana inspeccione la planta y ha planteado la realización de estudios independientes sobre el impacto ambiental y las posibles repercusiones para la salud. Estas últimas son reclamaciones de los vecinos y no deben confundirse con una conclusión sanitaria acreditada: las informaciones consultadas recogen su preocupación, pero no establecen que los olores de la planta hayan causado determinadas enfermedades.

Los representantes vecinales también han pedido conocer las auditorías y los resultados de los controles realizados, reclamando mayor información sobre la situación de la instalación.

Una planta que presta servicio a toda la comarca

La planta de Els Cremats forma parte del sistema de gestión de residuos del Consorcio para la Gestión de Residuos Urbanos del Baix Vinalopó.

Según la información oficial del propio Consorcio, esta entidad da servicio a unos 350.000 habitantes y agrupa a diez municipios: Aspe, Algueña, Crevillent, Elche, Hondón de los Frailes, Hondón de las Nieves, Monforte del Cid, Novelda, La Romana y Santa Pola. La planta de tratamiento de Els Cremats se encuentra en el término municipal de Elche.

Por tanto, el debate sobre los olores no afecta únicamente a una instalación situada en una partida rural. También forma parte de un asunto más amplio: cómo se gestionan los residuos de una parte importante del territorio y cómo se compatibiliza esa actividad con la vida diaria de quienes viven alrededor.

Una historia con más de dos décadas

El conflicto tampoco comenzó recientemente. En 2007, El País recogió la existencia de un largo recorrido judicial alrededor de la ubicación de la planta. El periódico informó entonces de una sentencia del Tribunal Supremo que ratificaba una resolución anterior del TSJCV relacionada con la distancia de la instalación respecto a núcleos habitados. Aquella información también recogía la existencia de otra resolución judicial posterior relacionada con la licencia de instalación.

Años después, el problema de los olores continúa apareciendo periódicamente en las conversaciones entre vecinos, administraciones y responsables de la gestión de residuos.

Ahora, los afectados han decidido volver a hacer visible su protesta en el centro de la ciudad.

La cita está anunciada para el sábado 17 de octubre a las 12:00 horas en la Plaza de Baix. El mensaje del cartel es directo: «¡No más malos olores!».

Y detrás de ese mensaje hay una reclamación muy sencilla de entender: quienes viven cerca de Els Cremats quieren poder vivir sin tener que soportar malos olores y quieren conocer qué medidas se están tomando para solucionar definitivamente el problema.

La protesta será también una nueva oportunidad para que una reivindicación que lleva años pasando de reunión en reunión vuelva a escucharse en pleno centro de Elche.

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