El estanque de los patos del Parque Municipal de Elche muestra un preocupante abandono y falta de limpieza
Quienes paseamos por el Parque Municipal de Elche solemos hacerlo con la ilusión de disfrutar de uno de los espacios más emblemáticos de nuestra ciudad. Sin embargo, estos días la experiencia se ha convertido en todo lo contrario: la zona del estanque donde viven los patos se encuentra en unas condiciones que resultan preocupantes y hasta vergonzosas.
El agua, lejos de ser un espacio limpio y agradable para los animales y para quienes se detienen a observarlos, presenta un color verde intenso que evidencia la falta de mantenimiento. El olor es penetrante y desagradable, hasta el punto de que resulta muy difícil permanecer cerca del estanque durante más de unos minutos. No se trata de una simple molestia estética: hablamos de un hedor casi insoportable que convierte el paseo en una experiencia incómoda y, sobre todo, que despierta una gran inquietud por la salud de los patos y de las especies que conviven en este entorno.
A ello se suman pequeños restos de basura humana que, aunque no abundan, refuerzan la sensación de abandono y descuido. No hablamos de un simple papel o una botella, hablamos de señales claras de que el estanque no recibe la limpieza y el cuidado que merece. Y eso, en pleno corazón de la ciudad y en un espacio tan querido como el Parque Municipal, no puede dejarnos indiferentes.
El temor es evidente: si el agua se mantiene en estas condiciones, no solo se degrada la imagen de un pulmón verde que debería ser ejemplo de cuidado y respeto al medioambiente, sino que también se pone en riesgo la salud de los propios animales. Nadie quiere imaginar que los patos o cualquier otra especie puedan enfermar por la falta de limpieza o por el agua insalubre en la que se ven obligados a vivir.
El Parque Municipal es símbolo de Elche. Es el lugar al que llevamos a nuestros hijos, donde descansan nuestros mayores, donde los turistas se maravillan con la belleza de nuestras palmeras y donde todos, de una forma u otra, hemos vivido momentos especiales. Por eso duele tanto ver cómo se degrada una de sus zonas más entrañables.
Desde aquí queremos alzar la voz, como ciudadanos que queremos a nuestra ciudad y a sus rincones. No pedimos nada extraordinario, solo que se cuide este espacio como merece, que se garantice la limpieza y el bienestar de los animales que lo habitan, y que quienes lo visitamos podamos disfrutarlo sin tener que taparnos la nariz o girar la vista.
El estado del estanque de los patos del Parque Municipal de Elche no es un detalle menor. Es un reflejo de cómo se cuidan —o no— los espacios públicos que forman parte de nuestra identidad colectiva. Y, por respeto a nuestra ciudad, a nuestros vecinos y a las generaciones que vienen, no deberíamos conformarnos con menos.
Paco Ciclón / AFPRESS
Fotos y Video.: Zari Puki


