La celebración del 25 aniversario de la declaración del Misteri d’Elx como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO vivió este miércoles una de sus jornadas más especiales. La Basílica de Santa María acogió un concierto extraordinario dirigido por Monseñor Marco Frisina, una de las figuras más reconocidas de la música religiosa contemporánea, que puso el broche final a los actos organizados con motivo de esta importante efeméride.
El templo se llenó para asistir a una actuación que fue seguida con atención y emoción por los asistentes. Sobre el escenario se reunieron la Escolanía, el Coro Juvenil y la Capella del Misteri, acompañados por una orquesta sinfónica, para interpretar algunas de las composiciones más conocidas del maestro italiano.
La respuesta del público no se hizo esperar. Los aplausos acompañaron el final de una velada que quedará entre los momentos más destacados de esta conmemoración, en la que Elche ha querido recordar los 25 años transcurridos desde que la UNESCO reconoció el valor universal de La Festa.
Pero la despedida de Marco Frisina de la ciudad tuvo también un capítulo especialmente emotivo lejos del escenario. Antes de emprender su regreso a Roma, el compositor recibió una sorpresa en el Patio de Armas del Palacio de Altamira. Allí, el Mestre de Capella del Misteri, Javier Gonzálvez, quiso agradecer personalmente su participación en este aniversario con una despedida protagonizada por las voces vinculadas a la representación sacrolírica ilicitana.
El momento llamó la atención del propio Frisina, que sacó su teléfono móvil para grabar la interpretación y conservar el recuerdo. Una escena sencilla, pero cargada de simbolismo, que refleja la conexión creada durante estos días entre el músico italiano y quienes mantienen viva una de las tradiciones culturales más importantes de la ciudad.
Marco Frisina es una referencia internacional dentro de la música sacra. Sacerdote, compositor y director del coro de la Diócesis de Roma, desempeña además la labor de Mestre de Capella de la Catedral de Roma. Sus obras forman parte habitual del repertorio litúrgico de numerosas iglesias católicas en distintos países y han acompañado celebraciones religiosas de gran relevancia durante las últimas décadas.
Su presencia en Elche ha sido uno de los acontecimientos más destacados de los actos conmemorativos del aniversario del Misteri d’Elx, una celebración que ha reunido durante las últimas semanas conciertos, encuentros y actividades culturales para poner en valor una tradición única que continúa siendo uno de los principales símbolos de la ciudad.
Con su regreso a Italia previsto para este jueves, Marco Frisina se marcha de Elche llevándose el recuerdo de una ciudad que le ha abierto sus puertas y, probablemente, también el eco de unas voces que forman parte de una de las joyas patrimoniales más importantes del Mediterráneo.
Fotos y video.: Juan Carlos Navalon / AFPRESS
