Elche volvió a demostrar el pasado sábado su enorme potencial cultural y la respuesta ciudadana no pudo ser mejor: más de 15.000 personas se sumaron a la II edición de la Noche en Blanco. La iniciativa, impulsada por la concejalía de Cultura y Turismo, convirtió al centro histórico en un gran escenario abierto donde vecinos y visitantes disfrutaron de actividades, visitas y espectáculos entre las seis de la tarde y la medianoche.
Durante seis intensas horas, el patrimonio ilicitano brilló con luz propia. Museos y espacios culturales abrieron sus puertas en horario extraordinario y, gracias a una variada programación, ofrecieron al público experiencias únicas. El Museo Arqueológico y de Historia de Elche (MAHE) y el Palacio de Altamira fueron los espacios más concurridos, recibiendo alrededor de 2.500 visitantes. También destacaron los cerca de 1.600 asistentes que se acercaron a la Calahorra y a la Lonja Medieval, o los más de 1.000 que acudieron al Museo del Misteri d’Elx, donde la tradición y la historia se dieron la mano.
La propuesta no se limitó a abrir las puertas de los museos. Hubo visitas guiadas, teatralizaciones históricas, talleres familiares, conciertos en plazas y exposiciones de gran interés. En total, más de una veintena de espacios culturales participaron, entre ellos el MUPE, el Museo del Palmeral, el Museo de Arte Contemporáneo de Elche (MACE), el Museo Escolar de Puçol, la Casa-Museo de l’Hort de Pontos, el MUVAPE, la Casa del Belén, la Torre de Vaïllo, las Clarisas, los Baños Árabes, el Escorxador, la Orden Tercera, el Centro de Congresos, la Basílica de Santa María, el Museo de La Alcudia o el Refugio Antiaéreo del Jardín de la Concordia. La Real Orden de la Dama también colaboró, reforzando el vínculo entre historia y presente.
Elche vivió así una noche especial, en la que las calles y plazas se llenaron de ambiente cultural, familiar y festivo. Desde la concejalía de Cultura y Turismo ya piensan en la próxima edición, prevista para 2026, con el reto de ampliar todavía más el programa y seguir atrayendo tanto a ilicitanos como a visitantes de toda la provincia.