Hay objetos capaces de transportar a varias generaciones a una misma aula con solo abrir una página. Un libro de música, un manual de historia, un cuaderno de francés o un viejo libro de religión conservan mucho más que conocimientos: guardan la memoria de miles de alumnos y profesores que formaron parte de la educación del pasado siglo.
Con esa idea trabaja desde hace décadas el Museo Escolar de Puçol, uno de los grandes referentes del patrimonio etnográfico español y uno de los símbolos culturales más reconocibles de Elche. El centro ha culminado durante los últimos meses una importante labor de catalogación de su colección de libros escolares del siglo XX, permitiendo conservar y documentar una parte fundamental de la memoria educativa de varias generaciones de ilicitanos.
Entre los aproximadamente 7.000 volúmenes que forman parte de la biblioteca del museo, más de 800 ejemplares han sido ya catalogados dentro de la primera fase del proyecto impulsado por el equipo técnico del Museo Escolar de Puçol. El trabajo se ha desarrollado entre los meses de enero y junio de este año y ha permitido inventariar libros de diferentes materias como música, francés, ciencias, griego, historia y religión.
Cada uno de los ejemplares ha sido estudiado individualmente, recopilando la información más relevante sobre cada obra, digitalizando sus portadas e incorporando todos esos datos al programa de inventario del museo para facilitar el acceso a la ficha completa de cada pieza conservada en sus instalaciones.
La colección de libro escolar ocupa además un lugar muy especial dentro del Museo Escolar de Puçol, no solamente por su valor patrimonial sino también por el significado emocional que tiene para el propio origen del proyecto. El museo nació precisamente de una iniciativa pedagógica impulsada desde el colegio de la pedanía y ese espíritu educativo continúa vivo hoy en día gracias a la participación activa del alumnado en las actividades del centro.
La iniciativa, denominada «El libro escolar conservado en el Museo Escolar de Puçol. Primera fase de catalogación», ha contado con una subvención de 20.000 euros concedida por la Diputación Provincial de Alicante dentro de las ayudas por concurrencia competitiva destinadas a museos y colecciones museográficas de la provincia.
Más allá de las cifras, el proyecto supone un paso importante para la conservación del patrimonio educativo y para garantizar que futuras generaciones puedan seguir descubriendo cómo se enseñaba y cómo se aprendía hace décadas en las aulas españolas.