«Mazón a presó», un clamor de justicia un año después de la DANA

Concentración ‘Mazón a presó’ frente a Les Corts tras dimisión de Mazón Concentración ‘Mazón a presó’ frente a Les Corts tras dimisión de Mazón

La mañana del domingo 9 de noviembre de 2025 amanece fría y con el recuerdo intacto de la tragedia que asoló nuestra tierra hace un año. Mañana tendrá lugar frente a Les Corts Valencianes una nueva concentración con el lema «Mazón a presó», convocada por asociaciones de víctimas, sindicatos y colectivos sociales que llevan doce meses reclamando responsabilidades. Yo mismo me pongo en camino pensando en aquel 29 de octubre de 2024, cuando una gota fría (DANA) extraordinaria descargó más de 500 litros por metro cuadrado en algunas zonas de la provincia de Valencia y causó 229 fallecidos. Ha sido la peor catástrofe natural reciente en la Comunitat, un golpe que aún duele en cada pueblo inundado, cada familia partida.

La consigna «Mazón a presó» no surge de la nada. Carlos Mazón, entonces president de la Generalitat, lleva un año en el ojo del huracán por la gestión de aquella emergencia. En la mañana del 29-O las alertas meteorológicas eran extremas – hubo avisos rojos desde primeras horas –, pero Mazón mantuvo su agenda política y se reunió a comer con una periodista. Solo tras las primeras horas de lluvia acudió al centro de coordinación, y más tarde ofreció declaraciones donde trató de justificar lo ocurrido. Aquellas decisiones han marcado la indignación ciudadana. Como me contaba Rosa Álvarez, presidenta de la Asociación de Víctimas Mortales del 29-O, «nuestro dolor lo tenemos yo sola y mi otro hijo, que no está aquí» – y añadió, recordando la ceremonia del funeral de Estado, que Mazón “no se ha preocupado ni de llamarme”.

Desde entonces, cientos de miles de valencianos han salido cada mes a la calle en demanda de explicaciones y justicia. El año pasado, solo 11 días después de la DANA, más de 130.000 personas marcharon por València pidiendo «Mazón dimissió», según la Delegación del Gobierno. Yo estuve allí, con el corazón encogido, escuchando cómo las víctimas gritaban nombres de los suyos y carteles negros ondeaban en el aire. Desde aquella primera manifestación han habido otras once protestas, casi cada mes alrededor del día 29, en las que multitud de asociaciones de víctimas encabezaron la marcha, acompañadas por más de 200 entidades sociales. En ciudades y pueblos de la «zona cero» – Paiporta, Catarroja, Elche… – familias y vecinos coreaban que no olvidarían a los suyos y exigían respuestas. Muchas iban ataviadas con camisetas negras en señal de duelo, llevando fotos de sus fallecidos y carteles que decían: «No murieron por causas naturales».

Concentración ‘Mazón a presó’ frente a Les Corts tras dimisión de Mazón

En una de esas concentraciones, en agosto de 2025 en la Plaza de la Virgen de València, la escena me sobrecogió: unas 2.000 personas formaron un gran círculo de respeto, tocando música de dolçaina y tabalet, mientras se leía un emotivo manifiesto. Los organizadores pidieron incluso un funeral de Estado el próximo 29 de octubre, para mantener viva la memoria de los 228 fallecidos (otra fuente oficial fija finalmente en 229 la cifra) y exigir que nunca más ocurra algo así. Los oradores reclamaron «verdad, justicia y reparación», y dejó claro el consenso: ya no habrá diálogo con Mazón.

Todo este movimiento social ha tensado la situación política. El martes 3 de noviembre de 2025, tras una semana convulsa, Carlos Mazón anunció su dimisión como president de la Generalitat. En público, Mazón afirmó que «ya no puedo más» tras doce meses durísimos, culpa al Gobierno central de falta de ayuda y defiende que hizo todo lo posible en “tiempo récord”. Sin embargo, lo cierto es que su dimisión se considera un triunfo de la presión ciudadana. Desde Moncloa la portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, fue contundente: «Carlos Mazón no se ha ido, lo ha derrotado el coraje de las víctimas», diciendo que el expresident se marchaba «sin asumir responsabilidad, mintiendo y despreciando a las víctimas». En esta misma línea, la ministra de Ciencia y secretaria general del PSPV, Diana Morant, celebró la renuncia como «buena noticia» y alivio para las miles de víctimas, pero advirtió que era insuficiente. Morant reclamó elecciones anticipadas ya, porque “los valencianos no tenemos más tiempo que perder” – acusó a Mazón de «mintiendo, culpando a los demás, tarde, mal y de manera vergonzosa» al marcharse.

Las reacciones políticas han sido diversas. El líder de Vox, Santiago Abascal, afirmó que esta dimisión era un «balón de oxígeno» para el Gobierno de Sánchez y criticó que el PP no le consultara a su partido sobre el relevo. De hecho contó que Mazón le llamó minutos antes de anunciar su salida, pero “no han consultado con nosotros para nada”. En contraste, el PP nacional – con Alberto Núñez Feijóo a la cabeza – calificó la marcha de Mazón como una «decisión correcta», aunque se quejaron de la “cacería” mediática que sufrió el dirigente popular. Feijóo repitió que no considera a Mazón un «asesino» y defendió que él había pedido perdón por las muertes, mientras culpaba a Pedro Sánchez de politizar el desastre.

Dentro de la Comunitat, exdirigentes socialistas se mostraron críticos. Ximo Puig, expresident de la Generalitat (PSOE), declaró recientemente que no entendía cómo Mazón pudo permanecer tan tranquilo aquel día de la catástrofe. Puig recordó que en la DANA del 2019 – que fue menos letal – sí hubo planificación y que lo esencial en una catástrofe es la prevención. Ahora, Puig dijo que la responsabilidad recae sobre Feijóo por no haber apartado antes a Mazón En Les Corts Valencianes, el PSPV ha pedido consenso para unas elecciones anticipadas, mientras Compromís e Izquierda Unida coinciden en que la renuncia de Mazón fue «tarde y forzada por la presión popular». Por su parte, el Bloc (antes socios del gobierno autonómico) se ha sumado al clamor: «No ha dimitido, lo hemos echado», corearon muchos manifestantes en València el pasado lunes.

Mañana, en la concentración «Mazón a presó» frente al Parlamento valenciano (a las 18:00h), los convocantes repartirán 229 claveles – uno por cada persona muerta en la DANA. Será un acto solemne y cálido, lleno de pancartas y testimonios, en el que se marcará otra hoja del calendario de esta larga lucha. Escucharé de nuevo las historias de quienes perdieron familiares, como hizo hace unos días Rosa Álvarez en el Congreso: «El primer paso es realidad… nos queda el segundo; Mazón a prisión», gritó con voz entrecortada. Y me resonará en la cabeza la frase de otra víctima: «¿Cuántas veces tiene que morir mi padre para que los responsables reconozcan sus errores?».

Hoy cuento todo esto con cierto alivio: Mazón ya no preside el Consell, pero la lucha apenas empieza. El año de protestas ha demostrado que la ciudadanía no olvidará ni perdonará fácilmente. Como señaló la ministra Alegría, fue el coraje de las víctimas el que movió ficha. Mañana, frente a Les Corts, volveremos a unir esas voces rotas por el dolor para exigir algo tan sencillo y justo: verdad, responsabilidades y justicia para quienes lo han perdido todo. Ese es el eco humano que intentamos transmitir, muy cerca del corazón de todos, como un relato contado de persona a persona, de vecino a vecino, porque nosotros también somos parte de esta historia.

Raúl Velarde

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