La campaña municipal “Navidad sin Pantallas” regresa este año a Elche con una programación ampliada y totalmente gratuita que invita a las familias a disfrutar juntas del tiempo libre durante las fiestas, promoviendo un uso responsable de la tecnología y reduciendo la dependencia de los dispositivos móviles en los más pequeños. La iniciativa, impulsada por la Concejalía de Sanidad y la Unidad de Prevención Comunitaria en Conductas Adictivas (UPCCA), alcanza su tercera edición convertida ya en una propuesta consolidada dentro del calendario navideño ilicitano.
La concejala del área, Inma Mora, ha recordado que esta campaña “nació hace tres años con el objetivo de concienciar sobre el uso responsable de las pantallas e intentar, en la medida de lo posible, minimizar su abuso”, especialmente durante un periodo en el que los niños “escriben sus cartas a Papá Noel y los Reyes Magos y pasan más tiempo en casa”. La edil subraya que la iniciativa no solo se dirige a los más jóvenes, sino también a los adultos, ya que “el uso excesivo del móvil, de las pantallas o de las redes sociales puede tener consecuencias negativas en el desarrollo social y emocional de los menores. Por eso esta campaña busca educar, ofrecer alternativas y crear espacios donde las familias disfruten juntas sin recurrir a dispositivos”.
Como en años anteriores, la hostelería ilicitana volverá a colaborar de forma activa distribuyendo manteles con actividades y estuches de pinturas en bares, restaurantes y cafeterías del municipio. Se trata de una herramienta que ha tenido una excelente acogida en las ediciones anteriores y que permite que los más pequeños tengan una opción de entretenimiento creativo sin depender del móvil mientras comparten momentos en familia fuera de casa.
Por su parte, Salvador Martínez, educador de la UPCCA, recuerda que las actividades “están diseñadas para reforzar el papel de las familias en la prevención” y aclara que no se trata de propuestas para depositar a los niños, sino de sesiones participativas: “Queremos poner en valor a las familias como factor de protección frente a conductas adictivas y ofrecer espacios de convivencia y alternativas de ocio en los que la participación conjunta sea el eje central”.
La UPCCA, que trabaja durante todo el año en programas de promoción de la salud, prevención de adicciones y educación afectiva y social, ha insistido en que la reducción del tiempo de exposición a pantallas es una recomendación incluida en las guías nacionales de prevención. Además, la propia unidad municipal ha detectado en sus acciones formativas un aumento progresivo de la preocupación de madres y padres por el impacto del uso intensivo de dispositivos digitales durante la infancia.
Actividades del 12 al 27 de diciembre en barrios y pedanías
La programación de esta tercera edición se desarrollará del 12 al 27 de diciembre, tanto en el casco urbano como en diferentes pedanías, con actividades totalmente gratuitas dirigidas a familias con menores. Los espacios seleccionados vuelven a ser algunos de los más activos en el tejido social ilicitano, como la Oficina de Turismo, la Plaza dels Algeps, Torrellano o La Hoya.
Entre las propuestas, destacan:
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Tardes de juegos de mesa para fomentar la interacción cara a cara y la resolución conjunta de retos.
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Gincanas familiares, donde la cooperación, la comunicación y la creatividad sustituyen a la conexión digital.
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Talleres dinámicos, orientados a reforzar habilidades manuales, la participación activa y el aprendizaje compartido.
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Pintacaras y cuentacuentos, actividades especialmente valoradas por los más pequeños por su componente lúdico y emocional.
Todas estas propuestas buscan favorecer la creatividad, la socialización, la comunicación y el disfrute conjunto, elementos esenciales para un desarrollo equilibrado y para fortalecer los vínculos familiares en una época del año que invita a compartir.
Con esta nueva edición, “Navidad sin Pantallas” reafirma su apuesta por un ocio saludable, accesible y cercano, recordando que la tecnología puede formar parte de la vida cotidiana, pero que el verdadero valor de las fiestas sigue estando en el tiempo compartido, la presencia real y la convivencia familiar.