Riegos El Progreso inicia una nueva etapa con el desmontaje de su fachada protegida

La fachada de Riegos El Progreso comienza su desmontaje para integrarse en las nuevas oficinas municipales

Los trabajos han comenzado esta semana, después de las Fiestas de Agosto, con el desmontaje manual de los elementos protegidos del histórico inmueble. Las piezas serán numeradas, catalogadas y almacenadas para garantizar su posterior reposición en el nuevo edificio municipal.

Después de años de espera y de una situación que durante mucho tiempo ha marcado uno de los accesos al centro de Elche, la fachada de Riegos El Progreso afronta finalmente una nueva etapa. El Ayuntamiento ha iniciado esta semana, una vez concluidas las Fiestas de Agosto, los trabajos para desmontar de forma manual los elementos protegidos del inmueble y conservarlos de cara a su integración en el futuro edificio municipal que se levantará en la parcela.

La actuación llega después de que el Ayuntamiento adjudicara los trabajos de desmontaje por 171.783,20 euros a Obras y Servicios P. Selva, S.L., tras obtener la mayor puntuación entre las empresas que concurrieron al procedimiento. El objetivo es retirar cuidadosamente los elementos que deben conservarse y permitir posteriormente la construcción del nuevo inmueble, manteniendo la fachada histórica y retranqueándola hasta alinearla con la calle.

El concejal de Estrategia Municipal, Francisco Soler, ha destacado que este paso supone el comienzo de una solución para una situación que se prolongaba desde hace años. Según ha señalado, la intervención permitirá avanzar hacia el nuevo edificio municipal y recuperar para la ciudad un espacio que llevaba cerca de una década pendiente de una solución definitiva.

Cada pieza será identificada para volver a colocarla

Uno de los aspectos más delicados de esta primera fase es precisamente la conservación de la fachada protegida. Los trabajos se realizan manualmente y contemplan la recuperación de elementos singulares como el frontón, la cornisa, los sillares, los recercados de los huecos y el zócalo.

Cada una de estas piezas será numerada y catalogada antes de su almacenamiento. De esta manera se pretende facilitar su posterior reposición y respetar, dentro del nuevo proyecto, la composición original de la fachada. También está prevista la conservación de los muros medianeros y del muro que recae al patio, donde se recuperarán manualmente los huecos originales.

De forma paralela a los trabajos de desmontaje se realizarán las catas arqueológicas y el estudio geotécnico necesarios para poder avanzar en la construcción del nuevo edificio.

No se trata, por tanto, de hacer desaparecer la fachada histórica, sino de desmontarla pieza a pieza para poder incorporarla posteriormente al nuevo inmueble. El proyecto municipal contempla que la fachada protegida vuelva a ocupar su lugar, aunque retranqueada y alineada con el resto de la calle.

Un nuevo edificio municipal de 920 metros cuadrados

El futuro inmueble será de propiedad municipal y contará con sótano, planta baja y cuatro alturas, con una superficie total construida de 920 metros cuadrados, una cifra que el propio Ayuntamiento sitúa como cercana a los 1.000 metros cuadrados.

El edificio estará destinado a oficinas municipales, con espacios que podrán adaptarse a las necesidades de los distintos departamentos. El proyecto contempla además ascensor, escalera lineal, aseos en cada planta y una cubierta a dos aguas con espacio técnico para las instalaciones. La nueva construcción incorporará un cerramiento acristalado contemporáneo situado detrás de la fachada histórica.

El presupuesto estimado para la ejecución del nuevo edificio asciende a 1,9 millones de euros. La intención municipal es utilizarlo para reorganizar servicios y reducir el gasto derivado del alquiler de espacios destinados actualmente a oficinas.

Una actuación que también busca recuperar espacio para el tráfico

La transformación de Riegos El Progreso no se limita al edificio. Una vez finalizados los trabajos y reconstruida la fachada en su nueva alineación, está previsto recuperar los dos carriles de circulación de la calle.

El propio Ayuntamiento vincula esta actuación con la mejora de la movilidad en uno de los accesos al centro histórico y con la regeneración del entorno del Mercado Central. El proyecto pretende así resolver simultáneamente una cuestión urbanística, recuperar elementos del patrimonio arquitectónico y generar nuevos espacios para la administración municipal.

El camino hasta llegar a este momento ha sido largo. En diciembre de 2024 el Ayuntamiento formalizó la adquisición del inmueble de Riegos El Progreso situado en la plaza de la Constitución número 17, con una inversión de 642.270 euros, como parte de la estrategia para cerrar una situación que llevaba años pendiente de solución.

En mayo de 2026 el Ayuntamiento ya anunció que el desmontaje se llevaría a cabo después de las fiestas de agosto y que la fachada se conservaría en el nuevo edificio. En julio se dio a conocer la adjudicación de los trabajos y se confirmó que el desmontaje comenzaría a finales de agosto.

Ahora ese momento ha llegado. El andamio deja paso a una intervención mucho más cuidadosa: desmontar, identificar y guardar las piezas de una fachada que forma parte de la historia reciente de la ciudad para que puedan volver a ocupar su lugar en el futuro edificio municipal.

La actuación representa, en definitiva, el inicio visible de la transformación definitiva de Riegos El Progreso. Un proceso que pretende cambiar la imagen de este enclave, recuperar espacio para la circulación y, al mismo tiempo, conservar los elementos arquitectónicos protegidos que justifican que la fachada continúe formando parte del paisaje urbano de Elche.

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