Santa Pola volvió a demostrar ayer por qué sus Fiestas Patronales en honor a la Virgen de Loreto tienen algunos de sus momentos más esperados en la calle. El Desfile Multicolor, celebrado la noche del domingo 6 de septiembre, llenó de música, baile, disfraces, carrozas y mucho sentido del humor el centro de la localidad, en una de las citas más populares de las fiestas.
El desfile contó con 1.056 participantes, distribuidos entre trece comparsas y grupos de animación, y recorrió algo más de un kilómetro desde El Palmeral, continuando por la calle de Elche, la plaza de la Glorieta, la calle Muelle y la avenida Pérez Ojeda. El público ocupó buena parte del recorrido para disfrutar de un desfile que, año tras año, mantiene uno de los ambientes más espontáneos y participativos de las fiestas santapoleras.
La cita arrancó pasadas las 20:30 horas con un grupo de zancudos, personajes de Cristal y abanicos LED, dando paso a las diferentes carrozas, comparsas y grupos que habían preparado durante meses sus coreografías y propuestas para esta noche tan especial.
Una tradición que nació en 1968
El Desfile Multicolor no es una incorporación reciente al programa festivo. Sus orígenes se remontan a 1968, cuando un grupo de mujeres impulsó distintas iniciativas que terminarían formando parte de la identidad de las fiestas tal y como hoy las conoce Santa Pola. Desde entonces, el desfile ha ido evolucionando, pero ha conservado ese carácter desenfadado, popular y abierto a la participación que lo diferencia de otros grandes desfiles de las fiestas.
El propio Ayuntamiento de Santa Pola lo considera uno de los actos más representativos de sus Fiestas Patronales. La música, las coreografías, las carrozas y el humor se convierten durante unas horas en protagonistas de las calles del centro, con la participación de colectivos que preparan con antelación sus actuaciones.
Entre los participantes de esta edición estuvo la Comparsa Pescadores, una de las formaciones más vinculadas a la tradición festiva santapolera y que, según el Ayuntamiento, constituye uno de los grandes estandartes de estas celebraciones desde los años sesenta. Su propuesta volvió a tener como referencia la conocida “Polka de la cerveza”, acompañada de una coreografía basada en un pasillo de remos y con participantes infantiles, jóvenes y adultos.
Las reinas y damas también fueron protagonistas
El desfile permitió además que las representantes de las fiestas ocuparan un lugar destacado. La primera de las carrozas reales estuvo dedicada a la Reina Infantil, Inés Abad Vicent, y sus Damas de Honor Alison Bou Ato, Carmen Cerdán Bonmatí, Laura López Rodríguez e Inés Orozco Dols.
A continuación, acompañada por la Banda Unió Musical de Santa Pola, desfiló la carroza de la Reina Mayor, Helena Martínez Alba, junto a sus Damas de Honor Reyes Giménez Cascales, Estefanía Martínez Navarro, Eva María Pomares Palao y Fabiola Sempere Martínez.
También tuvo su espacio la Reina de la Tercera Edad, Conchi Gabarrón López, acompañada por sus Damas de Honor Rosario Rodes Alonso y Encarni Sebastián Garriga.
La Escuela de Danza Inmaculada Jaén, con 90 bailarinas, aportó otra de las grandes coreografías de la noche antes de que el desfile continuara con las diferentes comparsas y grupos de animación.
De los Pescadores al baile y el humor
El recorrido fue sumando propuestas muy diferentes. Tras Pescadores llegó el turno de Rocieros de las Cuevas de Catarra, con su marcado carácter flamenco y una carroza dedicada a su cargo infantil, Elsa Miralles Girau.
La parte final del desfile mantuvo un ritmo creciente con las actuaciones de Martita Zumberas, Anem a Vore, Danzarte, La Escorrima, Sou Lo Més y Pensat i Fet.
Entre todos ellos destacó La Escorrima, que reunió a 110 participantes, convirtiéndose en el grupo más numeroso de esta edición. Música, baile y coreografías fueron tomando las calles hasta completar una noche en la que el público respondió con aplausos y siguió las diferentes actuaciones a lo largo del recorrido.
No faltó tampoco uno de los elementos que mejor explican el espíritu del Desfile Multicolor: la combinación de generaciones. Niños, jóvenes y mayores comparten espacio en unas agrupaciones que convierten la preparación de esta noche en parte de la propia fiesta.
El cielo de Santa Pola puso el broche a la noche
Y cuando parecía que la fiesta ya había llegado a su punto culminante, todavía quedaba una última sorpresa.
A la una de la madrugada, el protagonismo se trasladó desde las calles hasta el Mediterráneo con el lanzamiento de un castillo de fuegos artificiales desde el espigón de la Playa de Levante. El espectáculo pirotécnico puso el punto final a la noche del Desfile Multicolor y dejó atrás una jornada marcada por el color, la música y la participación ciudadana.
El espectáculo sirvió también como transición hacia las dos últimas jornadas de las Fiestas Patronales de Santa Pola. El programa continúa hoy, lunes 7 de septiembre, con la tradicional ofrenda floral a la Virgen de Loreto, mientras que mañana, martes 8, festividad local y día grande de las fiestas, llegará la jornada dedicada a la Patrona, con la solemne procesión por las calles del casco antiguo. La celebración concluirá de madrugada con otro castillo de fuegos artificiales desde el espigón de la Playa de Levante.
Las Fiestas Patronales y de Moros y Cristianos de Santa Pola, celebradas del 31 de agosto al 8 de septiembre, están declaradas Fiestas de Interés Turístico Autonómico de la Comunitat Valenciana y combinan durante estos días los actos de Moros y Cristianos, las celebraciones populares y las actividades religiosas en honor a la Virgen de Loreto.
Ayer, sin embargo, Santa Pola tuvo una noche diferente. Una de esas noches en las que las calles se llenan de gente, la música acompaña cada paso y las carrozas avanzan entre aplausos. Y, al final, cuando el desfile ya había terminado, fue el cielo sobre la Playa de Levante el que tomó el relevo.
Paco Ciclón / Testigo de nuestras historias cotidianas/ AFPRESS