La política convertida en trinchera cuando el ataque al entorno sustituye al debate
El uso del ataque personal como herramienta política evidencia la pérdida de calidad en el debate democrático.
El uso del ataque personal como herramienta política evidencia la pérdida de calidad en el debate democrático.
La respuesta “¿Y tú más?” es una estrategia clásica de desvío en la política española.
«Quizás yo he hecho algo mal, pero tú lo has hecho peor, o también lo has hecho.»
¿Implica eso admitir culpa?
Técnicamente, sí.