La política convertida en trinchera cuando el ataque al entorno sustituye al debate
El uso del ataque personal como herramienta política evidencia la pérdida de calidad en el debate democrático.
El uso del ataque personal como herramienta política evidencia la pérdida de calidad en el debate democrático.
La falta de límites y el exceso de confrontación están debilitando el papel del periodista como mediador entre la realidad y la sociedad